1er sueño
Quién no ha soñado con un amor lleno de pasión, adrenalina, sensualidad, y un sexo inolvidable.
Desde que empeze a sentir esa atracción, anhelaba sentirme deseada con esos ojos que me hipnotizan cada vez que lo tengo de frente, que me comieran por dentro, saboreaba esos labios carnosos deseando ser devorada por completo y conocer la anatomía del cuerpo humano en una noche llena de magia... "ahh" que sueños los míos con lo quedaría hacerlos realidad.
Desperté, aceptando una realidad donde solo he recibido decepción por parte de mi "amor de verdad".Ser madre, esposa, compañera de trabajo, todo con tal de ver a la sociedad satisfecha de mi gran labor, no lo niego ame el hecho de ser mamá, pero aún así tengo mente y corazón deseando aventura.
Cuando llegó a laborar y encontrar semejante hombre no quedaba más que solo imaginar, mi impedimento era su compromiso, sería papá.
Con el pasar de los días, nuestra química era perfecta, mi corazón latía a mil por hora, no deje de lado la oportunidad de sacar mi sensualidad, los abrazos eran mi palanca, obtuve respuesta ame los abrazos por atrás, sentía todo su deseo cercas de mis glúteos, su calor por mi cuello, y su voz que deleitaba mi oído al escuchar mi nombre, no me puedo resistir tendré que darme amor está misma noche.
Terminando mi trabajo, llegaba a casa cansada y estresada de ver a mi ex marido tratando de buscarme sabiendo que no existía nada más de decepción, por qué no proponer una dulce venganza, y la cama será testigo de ello. Encerrando me en la habitación, recordé sus palabras, su gran orgullo cercas de mi, empeze a sentir humedad justo en medio de mi, quería sentirme mujer por primera vez, me acosté, me puse cómoda y empeze la acción, masajeando mi alma deseándolo en mi cabeza, pedía a gritos sus besos, rogando su amor, quería sentirme sometida, que me besara con locura, por todo mi cuerpo hasta llegar a mi v****a quería ser suya, introducía dos de mis dedos imaginando su penetración y entre más duro más escurría quería escuchar mi nombre otra vez, pidiendo más, deseando más, hasta que salió toda mi frustración líquida hasta el suelo, temble de coraje por no tenerlo aquí.
Llegó la noche mis lágrimas sobre la almohada añorando un verdadero amor que me volviera loca pero me convertiría en mujer. Su mujer.