—¿Estás cerca? —pregunta mientras cambia de ritmo, sus dedos sacudiendo la punta de mi pene hinchado con movimientos cortos y entrecortados. Deslizo mi mano alrededor de su cintura y aprieto sus firmes nalgas mientras ambos observamos cómo su mano me empuja cada vez más cerca del borde. —Oh, joder, joder —jadeo en respuesta mientras ella me aprieta un poco más fuerte y me tira un poco más rápido. —Eres tan encantador y grande, quiero verte venir —susurra, su voz suena tensa y excitada mientras me muerde el cuello, placer y dolor se arremolinan en mi mente mientras me marca con una mordida de amor. —Sí, joder, sí —jadeo, mi voz suena aguda y tensa, mi respiración se reduce a una serie de gruñidos roncos mientras ella me acaricia con fuerza, su mano tira sin piedad de mi pene inflamado mi

