La noche fue sumamente tranquila tras el incidente de la pesadilla. La mañana fue igual que la anterior. Declan y yo corríamos como gallinas sin cabeza, pues ese día era especial. No era un simple día, no; era el gran día en que lo visitaría el señor Benji. Él iba todas las semanas para enseñar “electrónica” a los niños. La semana pasada habían visto un robot pequeño y, ese día, iban a “crear” los suyos. Alexis me prestó su auto de nuevo, así que pude agilizarme para llegar a la escuela de Declan, donde lo dejé con un enorme beso y un abrazo. Antes de irme, le comenté a la maestra que quería inscribir a Nadia, por lo que Alexis tendría que encargarse del papeleo. Incluso me propuso un tour para él, para que se sintiera tranquilo. Al regresar a la casa, lo hice de manera silenciosa. ¿P

