El banquete envenenado

1654 Words

El castillo amaneció raro. Demasiado callado para un día que se anunciaba “de paz”. Los sirvientes caminaban como si pisaran hielo fino, los guardias hablaban en susurros y los ancianos del consejo evitaban mirarse entre ellos. Cada gesto era forzado, cada sonrisa parecía prestada. A media mañana, Mael me avisó: —El consejo ha decidido celebrar un banquete esta noche. —No me miró a los ojos, como si cargar mis pupilas fuera más peso del que podía soportar—. Hablan de reconciliación. De unidad. Unidad… después de haberme encadenado la noche anterior. Unidad… después de llamarme traidor, luego víctima, luego amenaza, luego nada. Unidad… cuando mi hermano ni siquiera disimulaba su rabia. No respondí. Sabía que Mael solo transmitía órdenes ajenas, pero también sabía leer su postura: hom

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD