Había mucho que hacer una boda, lleva mucho tiempo en su organización. Y por supuesto no era cualquier matrimonio. Era la boda del CEO de la publicidad, dueño de revista y demás. Y de una de las familias más ricas de Francia. Lo primero que Deiby hizo fue llevar a Carolina, al mejor restaurante de París. Al Le Ciel de París, allí cenaron Boeuf Bourguignon. Y brindaron con champagne Blanc y Blancs. Y por supuesto no podia faltar el anillo de compromiso, diseñado por Lorraine Schwartz, con un diamante de corte esmeralda, de disiocho kilates. Carolina sorprendida por el anillo lo primero que hizo fue abrazar a Deiby. Tenían tanto que hacer que Deiby le dijo que podía tomarse unos días libres en el trabajo, para preparara la mudanza. Carolina se mudó una semana después y pensó que sería

