Alexander Todavía no lograba controlar mi cuerpo, tenía la piel erizada, mi corazón latiendo frenético y mi sistema en colapso. No veía bien, no lograba sentir los huesos y no quería salirme, pero tenía que terminar de atenderla, era importante que lo hiciera. Me salí de mala gana y caminé hasta el baño para tirar el preservativo, mis ojos se detuvieron en la sangre que se hallaba en él y no pude evitar sonreír. Me gustaba saber que había sido el único que le había tocado de esta manera. Tiré el objeto en el tarro de la basura, y caminé directo a la ducha para encender el agua, mi cuerpo se movió tranquilo hasta llegar a la habitación. Bri se encontraba de pie observando las sábanas manchadas. — Tranquila, es normal —giró para verme. — Las sacaré para ponerla a lavar —tiró de ell

