Capítulo 26. El Despertar en el Paraíso. POV Antonella. El lento despertar es un lujo robado. Abro los ojos, que se resisten con una pereza obstinada a la brillante embestida del sol. Una punzada sorda me recuerda que no estoy en mi cama. Estoy desnuda, sí, y me encuentro envuelta en la suavidad de sábanas de seda que se sienten extrañas, casi ofensivas, contra mi piel. La textura lujosa y el peso etéreo del edredón son un contraste violento con la aspereza habitual de mi vida. Lo único que me ancla al momento es el rugido constante y rítmico del mar, un sonido que entra a borbotones por la enorme habitación, una sinfonía de agua y poder que resuena en mi pecho. Me encuentro ajena, completamente desorientada. ¿Dónde estoy? Mi mente es una pizarra en blanco, llena de un miedo líquido q

