Capítulo sesenta y uno -Leo Sigo sus pasos apresurados hasta llegar al elevador y le doy una sonrisa de boca cerrada junto a una alzada de mano a todos los trabajadores de lugar sin importarme mucho lo que ellos puedan saber u opinar de lo que está sucediendo. Ahorita lo único que quiero hacer y lo que me gustaría saber es que es lo que está ocurriendo por su mente en estos momentos, porque con todo lo que sucedió ayer y ahora lo que mi madre hizo por mí involucrando hasta a mi padrastro solo para que pudiese hablar con ella sin nadie de por medio, pues, creo que no debe ser una gran sorpresa agradable. El ascensor llega al piso y ella es la primera en entrar mientras que yo la sigo observando todos y cada uno de sus movimientos, toca el botón que va a su piso y al tener las puertas ce

