Narra Damián.
Me despierto temprano al oír la la alarma que marca las cuatro de la mañana, como todos los días sin falta.
Me levantó de la espaciosa y cómoda cama, que por obvias razones no quiero abandonar ; me preparo para mi ardua rutina de ejercicios.
Ser modelo es más que ser una cara bonita, es una jaula en la que si no te cuidas eres el blanco perfecto de toda el mundo, buscando una oportunidad para destruirte sin importar que acontezca.
Toco mi rostro aun un poco adormilado, para así dirigirme a seguir mi rutina como de costumbre para calentar y prepararme.
Luego de varios minutos me alisto y bajo hacia la cocina en donde preparo mi bebida de proteínas antes de empezar a ejercitar.
Observó la cocina y sinceramente es un desastre algunas utensilios fuera de su respectivo sitio.
Tan solo me limito a preparara mi bebida, observó a la ama de llaves quien aún no se su nombre, pero que esta lista para presentar su labor en el penhouse.
Ella me mira sorprendida al ver la reacción tan molesta que tengo hacia este gran desorden.
—Señor Sonyu lo siento mucho, la señorita Emili se le habrá olvidado limpiar—Alega con un tono bastante inquietante por ser su trabajo, pero no la culpó, sé que mi inútil hermana lo hizo.
Solo tomó por completo mi bebida y salgo de allí sin decir ni una sola palabra solo asiento con mi cabeza para calmar a la ocupada mujer .
Me colocó mi sudadera negra, un short deportivo , y mis zapatos para correr un rato al ritmo de "Ed sheran" con mis audífonos puestos, escuchando Perfect , mi canción favorita.
Mis latidos se hacen cada vez más fuertes, y no dejó de pensar en Aurora, esa chica de tierno aspecto, ya hace tres días que no la veo, pero aún recuerdo sus ojos viéndome desde aquel rincón tan vivaz y curiosa.
«Patético, si le gusto ¿Por qué no se me insinúa? O¿ No le gusto? aunque eso sea imposible»
Enfatizó dentro de mi mientras que sigo trotando y una pequeña mueca se asoma en mis labios, pudiera ser que me divierte, lo que sea que este tramando Emili con ella.
Ya han pasado varios minutos después de tanto correr solo entró en el Penhouse dirigiéndome a la habitación en donde es mi propio gimnasio y se encuentran las máquinas de ejercicios.
Allí me colocó a hacer flexiones de pecho y pienso aun en ella.
«¿Y si hago un contrato con ella? No sería la primera ni la última » Enfatizó sin parar de ejercitar mis brazos.
Una vez término subo hacia la cocina nuevamente y todo sigue igual.
Me toco la cara irritado detesto el desorden y la suciedad, y tener que convivir con mi hermana se vuelve todo un reto de paciencia, en la cual perdería rápido.
Me dirijo molesto con pasos apresurados, hacia donde se encuentra ella en la habitación dormitando.
Enciendo la luz de la habitación, me acercó a ella quitándole las mantas que la cubren.
—Déjame dormir lárgate—Espeta aun entre sueño.
—Ya es tarde y tienes que arreglar mi cocina—Aclaro en un tono bastante molesto para que me entienda mejor.
Emili se levanta haciendo puchero como si eso la ayudara en algo conmigo a arreglar las cosas, se sacude el cabello y me mira mientras que yo la observó de brazos cruzados esperando que acate y no se vuelva a dormir.
Ella toma su teléfono observando la hora.
—¿Cuál es tu problema ?Son las siete de la mañana—Refuta sin ganas de levantarse.
Me sonrío burlándome de lo que ella habla.
—¿Y qué? Vives aquí son mis reglas y para mí ya es tarde, levántate—Digo en un tono indiferente hacia ella, cerrando la puerta de su habitación y asi dirigirme hacia a mi recamara, tomo mi teléfono y observo el número de Aurora.
—Bien puedo escribirle, pero necesito ver su reacción— Sonrió pícaro ya que no es algo que le proponga a cualquiera.
Coloco el teléfono a un lado y aun lo miro aunque no entiendo cuál es mi urgencia con ella, además de que si lo admito, tiene un cuerpo bastante atractivo.
Suspiro inclinándome hacia atrás pensando en que haré con ella, luego de pensarlo tomo la decisión que me causa quizás un poco de ansiedad tener que esperar pero será algo discreto por ahora.
Me decido en enviarle un correo.
De: Damián sogun
Para: Aurora Olson.
Asunto: la llamada de hace tres días…
¿Cómo estás? Espero no haberte importunado aquella vez ¿tienes tiempo libre hoy?
Damián Sogun.
Escribo y lo envió, coloco mi teléfono a un lado con la esperanza de que lo vea y me responda rápido.
Me dirijo a tomar una ducha al salir de allí tomó mi teléfono y ya listo me dirijo a la cocina en donde se supone estaría Emili ordenando todo como se lo pedí.
Al verla observó toda la habitación impecable y el desayuno listo.
—Ves ¿qué te cuesta ser un poco más ordenada?—Increpó sentándome cerca de la isla de mármol.
«Ella no me responde sé cuál es su molestia, pero este es mi hogar lo respeta o se larga de aquí »
Observó de nuevo el teléfono, sin nada en la bandeja de entrada y eso me causa un poco de molestia.
Lo dejó a un lado, y prosigo a desayunar además de tener una estricta dieta fuera de grasas y ese tipo de cosas, que por mi carrera me son prohibidas.
Solo como alimento integral, poca azúcar y nada de grasa.
Mi molesta hermana se sienta aun lado de mí y yo la ignoró, creo que si tuviese un premio por ser la persona más desinteresada del mundo ese sería mi caso.
— ¿Y qué tal todo con Aurora?—Pregunta sigo comiendo, me giro a observarla y solo trago mi desayuno .
—Me dijo que te avisará, que si asistirá a tu evento—Afirme colocando otro bocado en mi boca para degustarlo con calma y deleite.
Ella sonríe no es porque la chica fuera a asistir, sino que sabe que tiene oportunidad para emparejarme con alguien, como si yo se lo pedí.
—¿Y le seguiste hablando?—hace otra tediosa pregunta, que hace que mi desayuno no sea tan deleitable como quisiera.
Ladeo mi mirada hacia ella amenazante, en señal de que se calle y me deje en paz.
Aún sigue con su insistente mirada posada en mi , así que le correspondo a su respuesta.
—No me interesa ella, tu solo quieres que llegue con alguien, y eso haré —Aseveró neutral.
Aunque tengo que enfatizar que parte es mentira, pero es un señuelo para que me deje en paz por un tiempo.
Levantó mirada observando el ventanal para así percatarme de las gotas de lluvia que caen en este que pronto se aproximan a caer en Manchester.