"La invitación"

1612 Words
No me queda de otra que tomar un poco de leche que aún me queda en el refrigerador, me preparo un vaso y me ubico en la mesa de la pequeña sala de estar, para observar la correspondencia que se encuentra encima de ella. « ¡Esto no es divertido pero ya que!» Enfatizo poco convencida de lo que hare. « ¡Notas de la universidad, factura de pagos!» Después de tanto leer observo una carta de mi vieja amiga de hace mucho tiempo, aunque las intenciones de esta chica no era precisamente amistad, ya que ella siempre quiso algo intimo , lo respeto pero no es algo que me gusta, o eso se de mí, y estoy más que segura. Tomo un trago de leche limpiando con mi mano el bigote de espuma que me dejó, y así empezar a leer lo que se encuentra plasmado en ella. DE: Emily. PARA: Aurora. Perdón que te moleste pero necesito verte, estoy en la ciudad y ¿Quien mejor para la compañía? Así que decidí que , creí que sería bueno vernos un rato, aprovechando un poco mi estadía tan solo unos días, aunque serán pocos, no quiero irme sin al menos verte, y quiero darte una excelente noticia :3 Oxxo >> Observó la carta con intriga , eso de ser social no es algo que me caracterice. ¡Es algo raro que Emily después de tanto quiere hablar conmigo! ¿Qué será? Aunque no creó que sólo quiera ir a tomar un café. Especuló acerca de esto recordando que quiso meter su lengua en mi garganta y su dedo en mi v****a. De inmediato doy vuelta a la carta en donde se encuentra plasmado un número telefónico, indagdo un poco más en la correspondencia noto que la fecha había sido de hace dos días. Me dirijo a tomar el teléfono para hacerle una llamada marco el número y espero que atienda. Tan solo escuchar el tono del teléfono, crea en mi un poco de nervios. — ¿Si, quien habla?—Contesta una mujer de voz dulce al otro lado de la bocina. — H-Hola — Balbuceo sin saber con exactitud que decir —Soy Aurora acabo de abrir tu correspondencia la recibí algo tarde—Estoy Avergonzada fue lo primero que se me vino a la mente. — ¡Ah, oh si te escribí, ya que solo me sabia tu dirección, de haber tenido tu número te hubiese llamado!— Bufo— estoy aquí por negocios y ya que tu llevas un tiempo viviendo en la ciudad, pensé que quien mejor para compartir un rato que contigo, después de un largo tiempo sin vernos. La escuchó pensando en ¿por que esta en la ciudad? Y ¿Cual era la seriedad de su asunto tan depronto? — ¡Bueno! ¿Sigues ahí?—Solto— Decidí decirle a mi hermanito que nos acompañe ¿Qué te parece? —Alega en un tono natural y calmado al hablar. — ¡Me parece bien! — Exclamo ya que no veo cual es el problema de que el este allí. Aunque la verdad a pasado tiempo desde la última vez que nos vimos, ya que ellos son personas bastante reservadas en especial su hermano , es un poco raro a mi parecer Me adentro a recordar un poco a su hermano, el cual se me hacía borrosa el recuerdo de su infancia. Enseguida Emily me habla acerca del lugar de reunión, afirmó con alagos y corto la llamada con una sonrisa en mi rostro . En el mismo momento de cortar la llamada, me viene a la mente lo que habia acordado con Cristal y los asuntos asuntos pendientes con ella. — ¡Le escribiré para dejarlo para otro día, aunque me mate!— Exclamo un tanto preocupada por lo que hare, sé que no debo pero me intriga saber que me quiere decir Emily. Ya sin nada que hacer me coloco en frente de mi pequeño escritorio en donde se encuentra la laptop encendida, me acerco para teclear en ella. *Mensaje de Cristal: Aquí te envió estas fotos para que veas que disfrutar, no es malo. Leo el mensaje que al terminar tiene algunos emoticones de besos, sonrió contemplando su locura lo cual me agrada y aprecio mucho de ella. — ¡Veamos que hay aquí!— bosteza oprimiendo un botón para ver de qué se trata mientras que estiro un poco los brazos a los lados. Observo en ellas las imágenes de los chicos que me envió de sus amigos de la universidad. «Que hermosos chicos» Bufo un poco con sarcasmo y algo sonrojada tratando de no caer en eso, y se que nadie se fijaría en mi, menos ellos que parecen deportistas. «¿Que pretende?» Pienso con una sonrisa cómplice a sus maquinadoras ideas. Observo las fotos con detenimiento dejando la imaginación a volar. —¡Son sexys!— Exclamo por lo bajo. Sonrio apoyando mi rostro en mi mano encima del escritorio. Repentinamente soy sacada de mis pensamientos por cierta interrupción que siento correr por mi entrepierna, me sobresalto un poco y disipo todas esas ideas que llegan a mí, debería de dejar de vagar en mis pensamientos, hace que eso sea un gran problema de concentración para mí. Y aunque nadie estuviese allí para ver mi reacción,eso es un gran alivio para mí pero no deberia. Al día siguiente... Suena la alarma apuntando las seis y media de la mañana, y cup cake sube a la cama lamiendo mi rostro como si intentará decirme que me levantara. lo observo entre sueño y sonrió, acaricio su abundante melena. Me levantó de la cama pasando mi mano por mis ojos soñolientos, lo tomo y lo coloco a un lado para así prepararme para empezar mis labores de el día de hoy. Y así empieza otro día de universidad y luego a la agencia. Me acerco ya lista para tomar apuntes en mi teléfono, organizando mis pendientes y tareas en mi molesta aunque necesaria agenda, mientras que como mis Wafles. Camino hacía la puerta y antes de salir me inclino hacia mi fiel mascota. — ¡Cuida la casa volveré pronto!—Exclamo sonriente al acariciar su peluda cabeza, colocando mi confianza en un cachorro. Salgo del departamento dirigiéndome a tomar el bus que me llevará hacia la universidad en el centro de Manchester, una vez estando allí observó de reojo como Cristal se dirige hacia mí con semblante serio y algo intimidante. — ¡Aurora al fin llegas!— Vocifera mientras que se acerca a mí — ¡Déjame comentarte que hay reunión de voceros y tenemos que asistir! —Espeta, aunque sea mayor que yo por unos años Cristal estudia conmigo en mi misma clase quizás se tardaron mucho en inscribirse, la verdad no tengo idea . — ¡Pero no sin antes entregar el informe!— Alego estando segura de que lo transcribí. — ¿Lo tienes verdad ?— Dudosa me mira entrecerrando sus ojos. No me había percatado de que me hacía falta algo tan importante como lo era el informe de clases, Cristal me mira y de inmediato me dirijo a buscarlos en donde los había olvidado, en el aula de descanso. « Tengo que buscar esos papeles rápido» Me digo sabiendo que falta poco para empezar la clase. Me dirijo a buscarlos apresurando mis pasos, los pasillos están solos y con menos razón quería estar en estos lugares. Me adentro al aula en donde están los respectivos papeles. Enserio que no pudieron haber elegido a alguien más estúpido, y lo digo enserio esto parece escuela fantasma a estas horas. Caminando por el lugar de manera precipitada sale un sonido proveniente de una de las aulas de clases. « ¿Que es ese sonido?» Salgo lentamente del aula para indagar en lo que sucedía, o si alguien más estaba allí y no lo sabía, me dirijo acercándome hacia el lugar de donde proviene el sonido sin hacer ruido alguno para no ser descubierta. —Ahhmm. «¡¿Qué es eso? ¡¿Son gemidos?!» Sorprendida me detengo colocando mis manos en los labios para no dejar salir el grito ahogado de la impresión, miro por la rendija a tres personas o eso refleja mi vista , teniendo sexo. Salí de allí sin hacer el mínimo ruido hasta que tropiezo con una silla que se encuentra allí cerca en medio del camino. — ¡Auch! —Exclamo y sigo mi caminar antes de que se enteren que alguien mas estuvo alli. Desde que llegue a esta cuidad solo grita sexo por todos lados es increíble, aunque no puedo dejar de admitir que me sentí algo extraña al verlos , Camino pensando en eso un poco sonrojada presionando los papeles que tengo en mis manos con nervios. Ya eran cerca de las cinco y el atardecer adornaba el cielo con su crepúsculo, tan apacible, decido sentarse cerca en un banquillo, de la plaza por donde siempre hago mi caminar diario luego de salir del trabajo, en donde hoy llegue un poco tarde. — ¡Que hermoso es el atardecer, ojala las personas pudieran atesorar este hermoso momento, tal y como yo lo hago! — Exclama en voz baja, al ver como el sol se oculta entre los edificios. «Como si estuvieran arropándose para dormitar, venerada, alabada y añorada por los girasoles nunca apartan la mirada, jamás abandonan sabiendo su sueño jamás será completo, viviendo condenadas a estar separadas pero amando en silencio» Pienso conmovida por el espectáculo natural que aprecian mis ojos café, anhelando que algún día alguien me ame como estas flores al sol.
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