Mini maratón 1/5.
Actualidad.
-¿¡Que!? ¡No! ¡Espera!- Grito la chica con temor.
-Tranquila, era broma. - Dijo entre risas.
La chica había encontrado una tarántula, por lo cual llamo rápidamente al chico para que la sacará pero al ver que el se la quería a ventar empezó a soltar unos cuando gritos de miedo.
-No es para nada gracioso Duncan, dejate ya de bromas y saca esa tarántula de la cabaña- Exclamó.
En la mirada del chico se podía ver diversión y maldad.
-Vamos, ¿no la quieres ver ?- Camino hacia donde estaba la chica.
-Ya te dije que no, ahora sacala. - dijo aventando un pequeño zapato que pertenecía a la pequeña niña.
-Pero que agresiva, ya esta bien, la sacare - Comento al sentir el zapato en su rostro.
La chica río al ver la cara de su amigo.
-Sabes que las odio- dice al ver como su amigo sale.
Minutos después.
Se encuentraban explorando el bosque llevaban a emily muy bien tapada, la pequeña miraba todo con una gran sonrisa. Era una bebe bellísima.
-Me gustaría poder tomar fotos de este lugar- Confesó la joven.
-No tengo una cámara para darte pero si tengo mi celular que saca fotografías muy buenas.- Comento sacando el celular de su bolsillo.
-¿Sabes que estamos en un bosque, verdad? ¿Por que traes contigo el celular si no hay señal.?- Pregunto con curiosidad.
-No se, me siento desnudo sin el.- río.
La chica puso la cámara en el celular y tomo una foto de los tres.
-Aun no me acostumbro al verte con el cabello corto.- Comenta observando la foto.
-Sentía que necesitaba un cambio, ¿se ve muy mal?- Pregunta con duda.
-Te queda bien, te vez hermosa.- Dice tomando a emily.
-Gracias. Y ¿cuantos días estaremos acá? - Pregunta.
-Dos días más, después iremos a una bella playa que conozco.-
-Suena maravilloso. - Confesó.
Los jóvenes siguieron explorando mientras contaban uno que otro chiste.
-El bosque es uno de mis lugares favoritos. - Confesó la joven.
-Lo se, gracias a ti también es uno de los míos.- comento.
Habían decidió parar un momento a comer algo.
Duncan seguía teniendo a la pequeña ya que la tenia en un cangurero para bebes, después de comer los jóvenes decidieron seguir caminando pero esta vez de regreso a su cábaña.
Lo que les quedo de la tarde lo disfrutaron jugando con emily.
-Miremos una película - Propuso la chica saliendo del cuarto donde había dejado a la bebe durmiendo.
-Suena bien, iré por algo para comer, elige la que quieras ver.-
La chica eligió una de terror ya que eran sus favoritas.
Se sentaron en el sillón.
-¡Mierda! - Exclamó. -¡Que asco! ¿Por que te gustan este tipo de películas? -
-Deja de ser tan miedoso Duncan- Lo regaño.
Al transcurrir el tiempo Duncan ya se encontraba acostado en el sofá mientras que kiara se encontraba recarga en su pecho.

¿Que si no les incomodaba? Claro que no, se conocían lo bastante bien como para estar así, además de que le daba tranquiladad a la chica.
Pasaron los dos días, entre películas, bromas, risas y excursiones.
-¿Esta todo listo?- Pregunto.
-Todo listo.- Afirmó la chica.
-Bueno, pues a la playa se ha dicho.- Grito emocionado alzando las manos.
Ella solo río, esta disfrutando mucho sus mini vacaciones.
[…]
-¿Han encontrado algo?- Preguntó sin despegar la mirada de sus papeles.
-El investigador nos ha dicho que la información estará en tan solo dos días señor.- Comento un guardia sumamente nervioso.
-No quiero fallas, quiero que le diga al imbécil ese que si en el informe no viene el paradero de mi esposa puede estar seguro que toda su familia recibirá una muerte dolorosa.- Informó aun sin mirarlo, en su voz se podía notar la seguridad de sus palabras.
-Enseguida le avisaré señor- Dijo para salir del despacho.
Demian West había estado de un terrible humor y ¿como no estarlo? Llevaba casi un año sin saber de su esposa, la última vez que supo de ella fue en el hospital de California de hay no sabia nada más, era como si la tierra se la hubiera tragado. ¿Respecto a su hermana? Hace tres meses la había encontrado y ahora está sufriendo su castigo, se encuentraba en una bodega amarrada y siendo tratada de la peor manera era más que obvio que kiara tendría un castigo mucho peor les iba a enseñar a las dos que el las había tratado como unas reinas y que por estúpidas habían perdido ese privilegio.