Actualidad.
Al entrar a su hogar pudo percibir que algo no andaba bien o tal ves era que últimamente cualquier cosa la ponia paranoica, llevo a la pequeña emily a la habitación para acostarla en la cuna, tomo el celular y fue a la sala para poder descansar un rato en el sofá.
-¿Que mierda pasa? - Se preguntó en voz alta, tomó el celular para llamar de nuevo a su amigo pero como en las otras llamadas solo la mandaba a buzón. Cerro los ojos para así dejarse llevar por el cansancio.
Pero su sueño duro poco ya que un ruido se hizo presente.
Miro a su alrededor pero la obscuridad la rodeaba, otro ruido se hizo presente pero esta vez en su cocina a si que a ciegas decidió ir a investigar.
-¿Hola?- Llamo. -¿Quien es?- Pregunto insegura intentando encender las luces pero fue en vano ya que no había electricidad.
-Pero que preguntas más estúpidas, ¿enserio crees que si un ladrón entra te dirá "Hola, soy un ladrón y he venido a robarte.?- Comento con burla una segunda voz lo que provocó que la chica dirá un respingo en su lugar.
Al reconocer la voz del hombre el cuerpo de kiara se lleno de terror provocando que su corazón se acelerará y su garganta se sacará.
-Demian. - Mencionó su nombre, no lo podía ver pero sabia que era el.
-¿Me has hechado de menos?- Pregunto, ella sabia muy bien que el estaba sonriendo.
-No, ¿Que es lo que quieres? ¿Porque no me dejas en paz?- Pregunto con la voz entre cortaba intentando llegar a la habitación donde estaba su pequeña.
-¿Que es lo que quiero? Te quiero a ti kiara ¿El porque no te dejo en paz? Eso es fácil es porque me perteneces.- Comento arrogante.
La chica no sabia donde se encuentraba aquel hombre por lo que sus pasos eran lentos y cuidadosos.
Cuando llegó a la habitación se encerró y camino a la cuna pero cual fue su sorpresa al darse cuenta que estaba vacía, su hija no estaba.
El ruido de la puerta se hizo presente al igual que la luz.
-¿Que pasa? ¿Se te ha perdido algo?- Pregunto con burla.
La joven ahora podía verlo, tenía barba y sus ojos mostraban un brillo de maldad lo que provocó que los vellos de su cuerpo se erizaran.
-¿Donde esta?- Pregunto furiosa.
-¿Quien?- Pregunto fingiendo no saber de que hablaba la chica.
-Eres un maldito bastarda, es solo una bebe- Grito mientras se acercaba y golpeaba el pecho del hombre.
- ¡Maldito! ¡Eres un maldito! -.
Aquel hombre tan solo río para tomarla del brazo.
-¡Sueltame! - Grito con miedo kiara.
-Al parecer se te han olvidado los modales pero tranquila que yo haré que los recuerdes. - Comento para inmovisarla y así inyectarle un sedante.
La chica intento luchar, grito, pataleo pero al final todo fue en vano ya que sintió un pinchazo en su cuello al mismo tiempo que un gemido de dolor salia de sus labios.
A los segundos sus ojos se empezaron a cerrar, su cuerpo ya no le respondia.
¿Acaso nunca podría ser feliz?
Su libertad era arrebata de nuevo y esta vez no habría escapatoria.