En solo pocos minutos recuerdo como cedí en ese instante, una sonrisa nace en mi rostro y Malcom desconcertado contrae su cara demostrando su mal humor, Jalo la silla que esta frente a mi justo la que me deja en medio de Rust y Gerald. —Te lo dije Malcom Rust, que aprendieras a correr por que en ello soy buena y que te parece que te alcance, te dije que cuidaras de que encontrarte de espaldas —doy una palmada fuerte para hacer volver la atención de los demás presente a mí. >> Bien, Gerald inicialmente necesito le digas a tu asistente que me entregue todos los expedientes de los trabajadores, empezando por la esta sede. Quiero que para final de esta tarde me tengas las liquidaciones de el personal de seguridad de planta baja y la de la chica rubia desagradable que tenemos en recepc

