Leonardo Puedo ver el dolor en sus ojos, cuándo me impide hablar, hay algo que nadie me ha querido decir, desde qué esto paso y hoy su manera de perder la compostura, ese dolor reflejado en su rostro, en sus grandes ojos marrones, en su voz, me lo confirman. Cuándo me fui ese día y la dejé en la casa de la playa con nuestros amigos, algo cambió. La próxima vez que pude hablar con ella y hacer lo que se me había ordenado, lo noté... también en la actitud de mis amigos, nunca nadie me explicó esas miradas, ni el hecho de que al menos a uno, no lo vi nunca más. Por fin hemos llegado al hotel, dónde tendremos la dichosa reunión. He mantenido la distancia y el silencio... No entiendo bien que está pasando. No entiendo que pasa conmigo... Hoy ver la foto de su hija, me encogió el corazón

