POV Alexander. Después del incidente con Sofía, nada volvió a sentirse igual. Había un aire raro en casa, una calma forzada, como si todos estuviéramos interpretando un papel. Belén se mostraba más amable, más participativa. Sonreía en la mesa, ayudaba a los niños con sus cosas, incluso se ofrecía a preparar la cena. A primera vista, cualquiera pensaría que estaba intentando recomponer su familia. Pero algo en su forma de hacerlo no me convencía. Era demasiado perfecto, demasiado ensayado. Esa tarde, mientras ella salía al parque con los niños, me quedé en casa. Estaba preocupado, pero decidí no intervenir. Si quería demostrar que había cambiado, tendría que hacerlo sola. Me senté con Esmeralda en la cocina. Ella revisaba una lista de compras y los uniformes de los niños. —Dime una cosa

