Escucha la brisa helada soplar con fuerza pero no puede sentirla en su piel y eso es extraño, tiene la sensación de estar suspirando o tal vez esa es la intención pero no lo hace; abre los ojos de golpe, enfocando claramente el techo del cuarto, no se mueve pues se mantiene viendo los mínimos resquebrajes en el material, una pequeña y diminuta araña camina por una de las esquinas y ella puede ver a detalle los colores del insecto. Se incorpora demasiado rápido y es que no puede evitarlo, lleva su mano a la cabeza ya que un mareo la aqueja, mueve sus dedos frente a sus ojos y pareciera que se movieran en cámara lenta ante estos; desvía la mirada hacia la ventana, allí hay copos de nieve acumulados que llaman su atención pues parecen brillar de tanta blancura. Se encamina hasta llegar al cr

