Evelyn. “Dios mío. Por favor, alguien que me ayude, alguien que detenga esto… No puedo soportarlo más, no quiero más… Siento que mi cuerpo arde, que me estoy quemando viva y no puedo siquiera gritar, no sé qué pasa, donde estoy o que ha pasado; solo sé que quiero morir ahora mismo… Y allí está de nuevo, la punzada incesante y cada vez más atroz que aqueja mi pecho, si tuviera que adivinar creo que diría que es mi corazón el que palpita y produce ese dolor; mis huesos crujen, puedo oírlos con claridad, la manera en que se mueven y eso produce el molesto e irritante sonido… una y otra vez… Es como si mi cuerpo hubiese perdido sensibilidad, no siento mis manos, ni mis pies, no siento el batir de mis pestañas cuando parpadeo pero sé que lo hago o al menos esa es la sensación… Int

