Draco e Ivoh se han atrincherado en uno de los pasillos laterales de la enorme casa, desde allí pueden atacar y mantenerse ocultos mientras sus enemigos siguen llegando, es la mejor estrategia que pueden utilizar en estos momentos; Absalón pudo resguardarse en la parte superior del piso luego de que sus hijos lo sacaran de combate y es que también lo tomó por sorpresa sentir un piquete en su cuello para posteriormente perder el equilibrio y el dominio de sus extremidades, desde entonces se ha propuesto combatir al veneno en su sistema con las defensas de su metabolismo aunque no surte mucho efecto que digamos al menos puede mantenerse con vida y esperar que sus herederos sean lo suficientemente fuerte hasta que la caballería llegue. ― Mierda, siguen llegando ― masculla Draco observando.

