La nieve cae lentamente del cielo, cierta pelinegra observa por el enorme ventanal de la sala de estar mientras rememora una y otra vez las palabras que le dijo su tutor. También se mantiene pendiente de su amigo Sam, este ha mejorado bastante pero no deja de ser peligroso su estado; también le preocupa que a pesar de haber hablado con Ivoh este no ha ingerido sangre humana y no mencionemos que la casi “declaración” que le hizo el muchacho luego del ataque la dejó bastante confundida. ― No hay nada claro ― suspira pensativa. ― ¿Qué es lo que no está claro? ― Sam toma asiento junto a ella con cuidado. ― deberías estar descansando ― lo reprende. ― Ajá, no evadas mi pregunta ― rueda los ojos. ― No es nada Sam, cosas sin sentido que quedaron sin resolver ― sonríe poniéndose de pie.

