El auto se dirige al lugar acordado, Ivoh observa por la ventana, en su mente no hay nada más que no sea la bonita pelinegra. Suspira y cierra los ojos con impaciencia, quiere poder volver y verla, hablarle y decirle que todo lo que dijo no es cierto y que sabe que ella lo quiere de la misma manera en que él a ella. Una punzada de dolor le ataca justo en su garganta, ya no hay forma de que se contenga más tiempo lo que lo lleva a lastimar su propio labio inferior para probar de su sangre e intentar calmarse. ― ¿Hasta cuándo planeas seguir así teniéndome aquí? ― pregunta Amalia desde el asiento de enfrente. ― Hasta que pueda saciarme mi cuerpo, mi alma y mi todo con Evelyn ― responde tajante viéndola. ― ¿La mocosa humana? ― abre la boca sorprendida ― Siempre pensé que era una especi

