Capítulo XXVIII El derrotado Sherif Alí huyó de la región sin intentar una nueva defensa, y cuando los desdichados y acosados aldeanos comenzaron a salir de la selva, para volver a sus casas podridas, fue Jim quien en consulta con Dain Waris, designó a los jefes. De tal manera, se convirtió en el gobernante virtual de la región. En cuanto al viejo Tunku Allang, sus temores, al principio, no tuvieron límites. Se dice que al enterarse del exitoso ataque de la colina, se dejó caer, boca abajo, en el suelo de bambú de su salón de audiencias, y permaneció inmóvil toda una noche y todo un día, emitiendo sonidos ahogados de naturaleza tan aterradora, que nadie se atrevió a acercarse a su cuerpo postrado. Ya se veía expulsado ignominiosamente de Patusán, vagando, abandonado, desnudo, sin opio, s

