JULIA Me sequé el sudor de la cara mientras daba un sorbo de agua. Damien me sacó de la cama y me trajo a este parque para plantar árboles. Thomas obligó a todos a ponerse camisetas blancas. No me dijo ni una palabra en toda la mañana. Pensé que el otro día habíamos avanzado algo, pero supongo que volvimos al punto de partida. Thomas entró. Habíamos empezado hacía una hora. —¿Dónde está Isabella?—, pregunté. Él sonrió. —Con su mamá. —¿Cómo es que no sabía que tenías una hija? Empezó a cavar un hoyo con sus herramientas. —Su madre y Damien se odian, así que no hablo mucho de ella. —¿Cómo es que siempre consigue que la gente lo odie? Tiene que ser a propósito—, dije, y él se rió. —Samantha descubrió lo que hice realmente y le echó la culpa a Damien y, por supuesto, él se enfad

