Rápidamente Santiago y Erika la recogieron y la llevaron hasta la sala, donde esperando que la mujer recobre el conocimiento. Cuando Piedad despertó, parpadeó varias veces para asimilar, que quien estaba frente a ella, era su niña, su bebé, su Erika, la persona que más amo en el mundo después de Dios. - ¿Es un sueño?, dime que no es un sueño – pidió al tocar el rostro de Erika. - Claro que no es un sueño, soy yo nana, no se porqué te desmayaste, se que es emocionante volvernos a encontrar, pero tanto así.. - Debo estar soñando, tiene que se un hermoso sueño, y la verdad que no quiero despertar – delira la mujer en el sofá. - ¿Por qué piensas que es un sueño? Nana, el golpe te afectó… - ¡Por que tu estas muerta! – confiesa Piedad dejando a Erika y Santiago en trance. - ¿Muerta? No n

