Aquella tarde Erika fue despedida del instituto, y aquello destrozó su corazón. -Solo deme una razón lógica por mi despido. – Inquirió con lágrimas. -Licenciada, pensé que sería una buena contratación, pero ya veo que me equivoqué, las falencias son muchas, aquí esta el cheque le daré una buena recomendación y espero le valla bien – concluyo la directora. Caminando con tristeza Erika se dirigió a recoger sus cosas, el dolor que sentía por dejar a sus niños la mataba. En ese mismo instante le pidieron que salga del instituto, una vez que estuvo en la calle un mensaje ingresó. -¿Podríamos cenar hoy noche? Respóndame apenas vea este mensaje – escribió Santiago suspirando. -¿Puede ser ahora? – le llego de inmediato la respuesta. -Claro mi hermosa licenciada – respondió el. Rápidamente l

