Dentro del despacho el ambiente se volvió tensó, la mujer embarazada bajó su mirada y no pudo mirarle a los ojos a Santiago. - ¿por qué, Mayra? - con un nudo en su garganta cuestiono - de mi madre no me sorprende, pero de ti… Margo frunció el ceño al escuchar que su hijo, se sintió ofendida por qué Santiago la catalogo como una persona sin escrúpulo. Mayra no encontraba las palabras necesarias para explicar por qué lo había hecho, al bajar la mirada y encontrarse con su enorme panza, recordó que llevaba dos vidas dentro recobró fuerzas para enfrentar la situación. - ¡Por qué te amo!, y cuando tu mamá me propuso la inseminación no dudé en aceptar, puesto que llevar un hijo tuyo en mi vientre siempre fue mi sueño. - ¿Me amas? – Santiago sonrió – ¿está es tu manera de amar?, destruyend

