Mientras tanto Franco continuaba encerrado, no sabía que iba a ser de su vida, haberse enredado con un hombre vil y perverso como Osvaldo le había salido caro. Buscaba la manera de escapar antes que ese malvado atentara contra su vida Osvaldo contemplaba las fotos de Sara la obsesión por esa mujer crecía cada día no solo estaba En sus planes conquistarla porque le gustaba su intención también era quedarse con toda la fortuna de los Sánchez, a las buenas o a las malas Sara sería suya asi tuviera que luchar con su propio sobrino. Ya existía un resentimiento en contra de Alez por que nunca le visitó en prisión y había alejado a su hija del país, Paula era el único fruto que había procreado y deseaba que ella le admirara no descansaría hasta encontrarla. Al día siguiente Alez se presentó

