#30 Ella ocupó el asiento de la ventana y él se sentó a su lado, se recostó en el asiento y cerró los ojos, sintiendo miles de pálpitos a la vez. Desde el reflejo de la ventana Sara contempló al hombre con sus ojos cerrados. __ ¿Te dan miedo los aviones? __ ¿Por qué lo preguntas? __ Digo... por tu rostro pálido y tus ojos cerrados. __ No... en realidad lo que me da miedo es otra cosa. Aún con sus ojos cerrados movió su mano y se topó con la de Sara, la dopamina se aceleró, sintieron resonar una y otra vez sus corazones golpeando al ritmo de vertiginosos latidos. Alez mojó sus labios y ella retiró su mano, luego perdió la mirada en los hermosos paisajes que se veían desde lo alto. __ Estás helado, creo que sí temes a los aviones. __ Ya te dije que no... Ambos sentían ganas de en

