Aquello era nuevo para ellos, Julio no esperaba actuar así, no podía creer que se masturbara con el semen de otro hombre haciendo espuma blanca en su glande, tampoco que probara el semen de otro hombre en el coñito de su novia y menos aún que le gustara, su cara de lujuria lo decía todo. Para Rosa, follar expuesta fue algo que aceptó tragando saliva y que al final disfrutó viendo cómo su novio la observaba desde el otro lado de la ventana. Follar delante de él le había gustado, tanto que aún pidiéndoselo yo disfrutó en sobremanera dejando caer de su coñito mi semen sobre la polla de Julio. Sintió la misma lujuria que él, al sentir como su lengua limpiaba los restos de su húmeda v****a. Para mí no era nada de aquello nuevo, todo estaba planeado para tener con ellos una relación similar co

