Capitulo: 7

1069 Words
Sentir aquellos cálidos labios, fue una explosión para mí, desde que la conocí quise besarla, saborear sus labios, deleitarme con sus gemidos. Pero no todo puede ser fácil. Aquella mujer de apariencia fuerte, y dominante, solo es un escudo. Es como si ella misma quisiera protegerse del exterior. Y eso lo sé, porque solo yo la e visto tan vulnerable, como aquel día en que la ví, de rodillas llorando. Y ahora la veo de nuevo con lágrima en los ojos, mientras niega repetidas veces. Hoy e besado a Samantha. Ya no podía seguir aguantando más, tenía tantas ganas de saborear esos labios carnosos. Por más que trato de sacarla de mi mente es imposible. Ella cree que nos conocimos aquel día en su casa, pero no es así, yo la conozco desde hace más de un año... Solo que eso ella no lo puede saber. Yo sé todo de ella. Sé la causa de su sufriendo, sé porque en este momento debe sentirse culpable por corresponderme el beso. Pero jamás podré decirle el porque estoy yo en su vida, y que pienso quedarme. Haré hasta lo imposible para que ella se olvide de él, y me ame a mí. Ella debe ser mía. Porque desde que yo la ví le pertenecí. Intento acercarme a ella, pero Moly se aleja más, dando pasos hacia atrás, luego sin que yo pudiese impedirlo Moly pasa por mi lado corriendo. A penas escucho su llanto, trato de detenerla pero no logro alcanzarla... ¡Maldita sea! debí esperar más tiempo. ¡Carajo! Soy un imbécil, seguro ella renunciará al trabajo, solo para no verme más, ella debe sertirse muy mal por ésto... ¡Ah! Soy un completo ¡idiota! Mientras maldigo por lo que acabo de hacer, la buscó, pero no la encuentro por ningún lado, en cambio consigo en a su amiga. Aquella molesta chica. — ¿¡Que le hiciste jodido cabron!? –me grita ella, y luego me da un puñetazo en la nariz. — Pero que mierda. –digo mientras presionó el lugar donde esa loca me golpeó. — ¿Que le hiciste a Moly? Te juro por toda mi colección de dildos sagrados... Qué, si la lastimaste te arrancaré ese bonito pene. Luego de decir aquello, se da la vuelta yéndose por dónde apareció, yo solo quedé pasmado pues las cosas que dijo me dejaron algo perturbado... Dios esa mujer esta loca. Salgo del club y recorro en mi coche unas cuantas cuadras buscando a Moly pero no, no la encuentro. Y la verdad ya me estoy desesperando, pues sé que no se fue en su auto, y de solo imaginar que algo le pase por mi maldita culpa me vuelve loco. Pase toda la madrugada despierto buscándola, la e llamado, pero nada y ya no se qué más hacer, Dios... Me estoy volviendo loco. Pero ya no lo aguanto más, iré a su casa, y veré si está allí. Llevo más de cinco minutos tocando la puerta de Moly pero nadie sale. ¡Carajo! No tendré otra opción más que entrar como lo e hecho durante días anteriores en los que la e observado dormir... Eso es algo que ella no sabe ni debe saberlo. Cuando estoy por entrar la puerta se abre de golpe. Me sorprendo al ver quién está frente a mí. — ¿Que hace usted aquí? – Le pregunto a la loca que me dió el puñetazo ayer. Está sonríe, y me responde. — Ese, no es su problema, dígame ¿Qué quiere? Y váyase, antes de que le dé, su merecido por aprovechador. Suspiro con molestia. — Miré señorita, si no quiere ser despedida. Porqué le recuerdo que yo, soy su jefe, dejé de decir tantas estupideces, y solo dígame si Moly está bien. La loca me mira con fastidio y asiente, yo suspiro con tranquilidad porque sé que ella está bien. — Bien, dígale que necesito hablar con ella. — Lo siento "jefe" pero mi amiga esta algo indispuesta, por todo lo que bebió ayer... Así qué, si me disculpa. Dice eso último, y me lanza la puerta en la cara, siento el golpe seco, y el rostro me arde, entonces grito para que me pueda escuchar. — ¡Maldita loca! me acaba de partir la nariz... ¡Está usted despedida! En eso se abre de nuevo la puerta y la veo a ella, su cuerpo está envuelto en una pijama de seda que es un mini shorts, y blusa de tirantes. Está descalza y su cabello lo lleva recogido en un moño. — Siento mucho lo que hizo Lina. Por favor no la despidas, ella es indispensable para mi. Moly habla tan rápido, que apenas logro entenderla, se que está nerviosa lo puedo ver, por la manera en que lleva las manos hacia atrás y uno de sus pies se mueve de un lado para el otro. Es tan hermosa. Sacudo mis pensamientos y decido mirarla a los ojos. — Hola, yo solo quería saber cómo estabas, y disculparme por lo que pasó... Yo lamento mucho haberte incomodado. Digo mientras colocó un mechón de su cabello detrás de su oreja, ambos al sertir nuestro tacto jadeamos. Dios esto que siento es tan intenso, y se que ella siente lo mismo por mi. — No se preocupe, no me obligó a nada, no debe disculparse. Contesta ella mientras se aleja de mi. Suspiro al darme cuenta de que ella, solo está tomando distancia, esto será muy difícil pero no imposible. Moly será mía, y punto. — Está bien, yo solo venía a eso, ya me voy, no quiero seguirte incomodado. Digo, mientras camino de regreso a mi departamento. Pero su voz me detiene, y por un momento me alegro. — Oye, Lina sigue conservando su puesto ¿verdad? – pregunta con la mirada en el piso. — Sí, ella conserva su puesto, solo dile que aprenda a comportarse, como persona, y no como un animal salvaje. Apenas escucho un; Imbécil. Detrás de la puerta y se que es la loca, quien está escuchando todo. Sonrió mientas camino de vuelta a mi casa. En la vida, hay que aprender a ganar, pero también a perder, y yo perdí, desde el momento en que la ví a ella. Mis planes no eran fijarme en ella, pero lo hize, lo peor de todo, es que tengo que luchar con el fantasma de su pasado.
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