Capitulo: 9

856 Words
Poco, a poco voy sintiendo el agua helada en mi piel. ─ ¿Puedes sostenerte? La verdad no quiero tener que fregar tus partes… eso sería algo raro, así que te daré algo de privacidad, mientas tanto iré a prepararte un café bien cargado. Dúchate, y por favor... Procura no caer y romperte el cuello. Escucho cuándo sale del baño dejándome sola Luego de; no sé cuantos minutos, de estar bajo la lluvia artificial. Por fin decido que ya es suficiente. Salgo de la ducha con la ropa aun puesta, toda empapada, destilando agua por doquier, mi cuerpo se siente pesado, y supongo que la borrachera se me está pasando. Pues ya comienzo a sentir frío, todo me duele, no solo lo físico... Y tal vez, sienta vergüenza por todo lo que presencio Lina. Luego de colocarme ropa limpia, y seca, decido salir de mi habitación, debo darle la cara a Lina. Camino con paso lento, hasta mi cocina pero no la encuentro, llego a mi sala donde las cosas ya no lucen hechas mierda, pues Lina ha recogido todo el desastre que yo, dejé. ─ Lina, no debiste recoger nada. ¿Por qué estás aquí? Cualquiera hubiese huido al verme como lo has hecho tú. – Lina suspira mientas deja a un lado, la escoba. ─ Lo hago porque eso hacen las amigas… y yo Moly, te considero una. Así qué aquí estoy recogiendo tu mierda. Suspiro mientras me siento en mi sillón. ─ Gracias, de verdad, te agradezco esto pero… Sera mejor que te vayas, Lina. – digo, y esta me mira molesta. ─ No, no me iré, tú me necesitas, necesitas a alguien, y aquí estoy yo... Solo habla de lo que sea que te esté atormentando. Moly tú necesitas ayuda, solo déjame hacerlo ¿sí? Lina se acerca hasta mí y se sienta a mi lado. ─ Lina, ya te lo he dicho, no quiero, ni necesito tu lastima yo estoy… Bien. ─ ¿Sabes algo, Moly? Eres más terca que una mula. ¿Acaso piensas seguirte destruyendo así? ¿Acaso no ves esa enorme tristeza, que hay en tus ojos? esa agonía en tu mirada, yo sé que estas mal, y solo quiero que salgas de ese lugar oscuro, en el que estas. — ¡Por Dios, Moly! deja tú terquedad, créeme cuando te digo que si decides hablar te sentirás mejor, yo en su momento necesite hacerlo, y lo hice, fue así como logre superar mi pasado, salir adelante, no te diré que las cosas se olvidan pero al menos calmas un poco el dolor en el alma. Por primera vez desde que conozco a Lina, puedo ver en ella, tristeza y por un momento su mirada se oscurece. La miro fijamente mientras ella limpia sus lágrimas. ─ ¿Quieres saber lo que me pasa? Bien te lo diré, para que así me dejes en paz. Créeme, hablar contigo no hará la diferencia, yo seguiré sintiéndome como una basura. — Pues ya hable de esto con un Sicólogo, y eso no funciono, para nada. – suspiro sintiendo aquel horrible dolor en mi pecho recordando un poco. ─ Hace cuatro años me case con un hombre maravilloso. Uno que me hacia la mujer más feliz con solo existir, me lleno de tanto amor, y con el conocí lo que esa palabra significa. Suspiro tratando de contener mis lágrimas. Lina esta concentrada en mi relato. ─ Hasta que todo termino, toda mi alegría se fue a la mierda, el amor se convirtió en dolor y mi luz en oscuridad. Miro fijamente, a Lina y entonces lo digo. ─ Yo asesine al hombre, que amaba, yo arranqué la luz de sus hermosos ojos grises, pero con él también se fue la mía. — Por eso no quiero a nadie a mi lado, porque yo solo destruyo, ahora vete Lina. Le digo mientas me levanto del sillón, antes de irme le doy una última mirada a Lina y puedo ver que está impactada. Camino a mi habitación sintiendo mi rostro mojado por las lágrimas, no pasa mucho tiempo cuando escucho que alguien toca mi puerta, suspiro irritada, porque Lina están necia que no se conformo con lo qué le conté ─ Lina, ya te dije lo que querías oír ahora largo… por favor, necesito estas sola. Pero a ella no le importa lo que le digo pues entrar a mi cuarto y se sienta en mi cama. ─ No te creo, podrás tener cara de todo pero de asesina, no. Y esa historia que estas contando siento que le falta algo, y supongo que es lo más importante. — Moly, te contare una historia, mi historia, y lo haré para que te des cuenta que es mejor hablar, que callar, esta bien ser fuerte, pero a veces, y solo a veces, es necesario ser débil y quebrarse. — Dejar que alguien más te sostenga… Solo déjame sostenerte. Prometo que no te soltare, ¿sabes? yo me negaba a hablar de mi pasado. — Pero cuando lo hice mis demonios me dejaron en paz, bueno al menos no me atormentan tanto, ya no como antes.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD