Capítulo X. El atentado contra su vida Quiso acabar con él en otras dos ocasiones y una de ellas le salvó su amigo, veréis qué pasó. Estando David lejos del palacio, en su pueblo, pues acudía de vez en cuando a él, el Rey determinó mandarle matar, y esto lo escuchó el príncipe, y rápidamente se dio prisa en avisar a David. Este enterado fue a palacio y así le dijo al Rey, ―Mi Señor vengo a ponerme a tu disposición para lo que quieras, pues me ha llegado a la mente que, me tienes malas maneras, y así como no quiero que otro venga a terminar la tarea que tú has empezado, dame ahora mismo muerte si es tal menester, pero recuerda que un día te dije que si yo moría tú al momento dejabas de vivir. Esto el Rey lo había olvidado, y así le dijo, ―Bien, veo que sigues siendo afortunado, más di

