Capítulo 4

1833 Words
La alarma suena a las 5.30am en punto, me levanto de inmediato con el mejor ánimo y me meto al baño, salgo y me pongo una blusa negra que acompaño con un chaleco de cuero, unos pantalones y las botas de cuero negras que tanto me gustan. Me hago una coleta muy bien peinada y me aplico un maquillaje no muy llamativo, estoy lista y tan solo son las 6.30am. Salgo y prefiero ir caminando, así memorizaré el camino, podré respirar el aroma ajetreado de la mañana y aparte, me ahorro el dinero del transporte. El hospital no está tan lejos como lo imaginaba, cuando inspecciono mi reloj de mano, son apenas las 7.10am, perfecto para conocer mejor el lugar. Voy directamente hacia donde me hicieron la entrevista de trabajo la semana pasada y me encuentro con la chica, la cual me sonríe y después de saludarme y desearme un feliz día, me dirige a un salón lleno de casilleros. Es algo grande, imagino que el personal no es tan reducido como imaginé, en una esquina hay un mueble muy mono color rojo, a su lado hay una mesa con una cafetera, un televisor y una nevera. Es un lugar muy bonito y acogedor. -Esta es la sala de los doctores, puedes escoger su casillero. Señala hacia delante una pila de cajoncitos perfectamente alineada. Escojo el de la mitad y ella me da las llaves.-cuídalas. Me sonríe y se marcha. Mientras me acomodo entra una chica de pelo rizado y color de piel un poco pálido, parece ricitos de oro, es alta, delgada pero con un increíble cuerpo, es muy bonita y creo que es otra doctora. Esta al percatarse de mi presencia me brinda una cálida sonrisa. -Tú debes ser la doctora nueva, verdad? Asiento.-Bienvenida yo soy Betty Grambell, y puedes preguntarme lo que no entiendas, también soy doctora, aunque aún no sé en qué quiero especializarme. Habla mucho, pasa sus manos por su ensortijado cabello y luego las lleva a su barbilla como si estuviera pensando, me hace reír. -Yo voy a especializarme en pediatría. Le digo y esto le hace salir de sus pensamientos. -No me digas que ya estás inscrita en una universidad?. -Sí, comienzo mis estudios el próximo semestre. -Yo igual, pero en qué te vas a especializar. -Em... Pediatría. A pesar de que ya se lo había dicho, salta de alegría. -Bueno, ahora estudiaremos juntas. Corre hacia donde estoy y me da un abrazo el cual correspondo, una vez se separa me mira -Bueno, dejo que te termines de cambiar. Gira sobre sus talones dejándome sola de nuevo en la sala. Meneo la cabeza, que chica tan loca, saco la pijama y me la pongo, suspiro y me encuentro algo asustada ya que mis manos me sudan, inspecciono mi aspecto y sonrío. ~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~ El día fue algo agotador, pero valió la pena. He aprendido mucho, me ha caído bien todos los doctores que me han presentado y me han hecho sentir como en casa. Me encuentro cambiándome cuando suena mi celular. Lo cojo y contesto. -Te demoras?. La voz masculina me suena conocida, pero no sé de dónde. -¿Quién es? -Te espero afuera. Cuando voy a contestar cuelga. Salgo del hospital, me encuentro al hombre de ojos azules, lleva puesto un camibuso a rayas azules y grises (el cual deja ver su cuerpo trabajado), un jeans un poco ajustado y unos Adidas azules. Mi corazón palpita a mil, está para comérselo, es tan guapo, pero tan autoritario. Al verme, me brinda una encantadora sonrisa y hace estragos en mi sistema nervioso. Se acerca y coge mi mentón, me da un fugaz beso en los labios. De nuevo ese corrientoso que me provoca mil sensaciones aparece. Me sonrojo y lo cojo por el brazo, lo arrastro hacia el carro, este al darse cuenta de mi acción, frena en seco y me mira. -Por qué has hecho eso?. Se lo digo por todo lo que ha ocurrido, Él levanta los hombros y eso me cabrea. Entro al coche y él sonríe, cierra la puerta, da la vuelta y toma el asiento que le corresponde, coge el volante y de nuevo me muestra su sonrisa de tal forma que deja ver los tentadores hoyuelos, Los miro embobada, en cuanto reacciono ya estamos en pleno tráfico. Paso mis manos por mi cara y le miró.-Por qué tienes que ser tan irritante y por qué haces siempre lo mismo como si tuviésemos algo?. -Tenemos algo. Lo dice en tono de afirmación y sin mirarme a los ojos, este hombre es caso perdido, mi subconsciente se pone ambas manos en las cien. -¿Qué es ese algo?. Quiero que me lo explique, frunzo el ceño, me mira. -Qué quieres hacer hoy, cenamos?. Me ha cambiado de tema. Suspiro, asiento. Llegamos a un restaurante muy elegante a mi parecer, pero él insiste que no es así, baja y abre la puerta para poder bajarme. Me he quitado la coleta del cabello y ahora las hondas de este caen por mis hombros llegando más abajo de mis pechos. Estoy algo nerviosa, pero todo aquello desaparece cuando me coge de la mano y entramos al restaurante. Todo es en tonalidades rojas, es muy bonito y no muy moderno, pero su ambiente es cálido y me gusta. Nos sentamos en una mesa no muy lejos de la ventana. Es otoño y me encanta ver como caen las hojas. Mientras él pide la cena, yo me quedo distraída mirando por la pequeña ventana. De repente sus manos tocan las mías y me estremezco, ya que todo en mi interior hace cortocircuito. -Quiero conocerte mejor. Me dice mirándome fijamente a los ojos. Mi subconsciente hace fiesta. Me acomodo y acto seguido lo miro a los ojos. -Está bien, solo pido 2 cosas, que seas sincero conmigo y que me digas tú nombre, aún no sé cómo te llamas... En serio dije eso?. -Andrw, Andrw Kenton. Ese es mi nombre. Se encoge de hombros y en ese instante llega la chica con nuestra comida, esta me mira y luego lo mira a él, sé pone nerviosa cuando le da las gracias y se va. Me quedo mirándola y comienza a hablar con su compañera, la cual se encuentra de cajera y de repente miran a Andrw. Mi subconsciente por algún motivo se enfurece y grita sin pausa alguna. -Idiotas, es mío!!. Decido dejarlas de mirar y me concentro en el exquisito hombre, posesivo, maniático y millonario que tengo delante. La cena, la pasé muy bien, puedo resaltar que Andrw (no me acostumbro aún a llamarlo por su nombre), es un hombre encantador, me gustó conocerlo mejor, quedarme observando, mientras come, mientras habla sobre su empresa de hotelería, el cómo se forman los hoyuelos en sus mejillas cuando sonríe, como sus carnosos labios rojos me piden a gritos que lo bese. Dios!! Este hombre me tiene loca!!. Ok, concéntrate Soph. Cuando terminamos la cena, miro la hora. Son casi las 12 de la noche, mierda, mañana debo madrugar a trabajar. Me levanto del asiento. -¿A dónde vas?. Me pregunta Andrw al instante aun sentado por lo que bajo la mirada a su rostro. -Al baño. Es lo poco que se me ocurre y levanto los hombros en modo de disculpa. -Ok, no te me pierdas. Mientras me dirijo hacia el baño, me doy cuenta que las meseras están hablando de mi hombre, Una de ellas se encuentra mirándolo perdidamente, no las culpo. Me acerco a ella con el pretexto de que me muestre el baño y me divierte ver como exploto su burbuja haciendo que vuelva a la realidad, me muestra por donde seguir y sin pensarlo, me vuelvo a mirar a Andrw. El me mira, le sonrío y le mando un beso, muerdo mi labio inferior arrepentida de lo que acabo de hacer, al parecer suena el teléfono del chico y aparta la vista de mí, lo que me obliga a seguir mi camino. -Vamos?. Le pregunto mientras me acerco a él. -Vamos ya he. Pagado la cuenta. Miro hacia la barra y en efecto, lo están mirando. Me pongo de puntitas y le doy un beso en la nariz. A él le causa gracia, pero a las meseras no, por lo que apartan la mirada. En estos momentos mi subconsciente se encuentra aplaudiendo y dando saltos como tal niña pequeña. Lo cojo de la mano y salimos del restaurante. ~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~ De camino Andrw me suplicó que le dijese donde me estaba quedando, después de negarme varias veces, le he dado la dirección del lugar y ahora se encuentra satisfecho. Una vez que llegamos al hotel, me ayuda a bajar del coche y me coge ambas manos, le suelto por el impacto que ocasiona su contacto en mi cuerpo. Este no le da importancia alguna a lo que acaba de pasar. -Ha sido una velada magnífica. A pesar de lo celosa que estabas por que las meseras no paraban de mirarnos. -Celosa?, por favor. Él sonríe. -Si lo estabas. Lo afirma moviendo su cabeza. - O a que se han debido los continuos gesto de cariño que hiciste toda la noche?. Me encojo de hombros y en ese instante sus labios chocan con los míos, mis neuronas chocan entre ellas causando así que todo a mi alrededor se nuble. Solo existe él y yo en esta burbuja que se forma en pocos minutos. Busca mi lengua y la encuentra, me agarra por la cintura y mis manos suben una a su revuelto cabello y la otra a su suave mejilla. Una de sus manos baja a mi trasero, atrayéndome más hacia él, suelto un leve gemido, me estremece tenerlo tan cerca, creo que se da cuenta por lo que intensifica más el beso y me gusta. Por mi parte aprovecho cada milésima de segundo de aquel apasionante beso para sentir su aroma el cual penetra por mis fosas nasales haciéndome perder el equilibrio. Creo que este hombre me gusta, me fascina en todos sus aspectos habidos y por haber. Cuando nos separamos, nos encontramos sin alientos, le miro sonriente, su labios rojos, están hinchados por él beso y sus manos se encuentran aún en su lugar de inicio y mi cuerpo lo desea. -Quédate esta noche. Dice mi lengua sin control alguno. Me mira extrañado y mi subconsciente empieza a jugar a las escondidas, me ha dejado sola, muy cabrona. -No puedo, mañana voy de viaje. Sus ojos azules muestran un grado de culpabilidad. Suspiro y doy la vuelta para entrar al hotel. Andrw me coge por uno de mis brazos haciendo que voltee de nuevo y se despide con un fugaz beso, el cual por alguna extraña razón duele. Me suelta y camino a toda prisa hasta entrar al hotel, lo que acaba de pasar no puede ser. Solo oigo el sonido de su coche hasta dar la vuelta y me siento fatal por todo lo ocurrido en esta noche, nunca pensé que pasaría.
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