No sé por cuánto tiempo he dormido, después de la arrebatadora entrada y huida de Andrw conmigo, no he tenido mente para nada más, quizá por eso me he quedado dormida. Me revuelvo en mi puesto y percibo estar en un lugar desconocido. Mi estómago ruge de hambre. Miro a mi acompañante, es tan encantador, sus pestañas largas contrastan con la poca luz que hay en el coche, está serio mirando fijamente a la carretera. Sólo voltea al percatarse de que lo miro. Me sonríe y me hace sonrojar. Me enderezo y aprovecho para estirarme un poco. -Por fin despiertas. -¿A dónde vamos? -¿Tienes hambre? Asiento y su hermosa sonrisa se intensifica. Después de unos 5 minutos, el auto se detiene. Miro por la ventanilla y me doy cuenta de donde estamos. Papá me traía aquí de pequeña, me divertía mucho, pe

