Cuando llego a la entrada de la mansión Evans, me siento , mis pies cuelgan y el sol ahora es menos ardiente , estoy algo cansada, el maldito de mi novio me ha hecho caminar y encima sola. Cojo alientos y me acuesto en donde estoy, me distraigo con el azul firmamento, el sonido del p**o de su carro me hace sobresaltar, quedando de pie. Mi acompañante se baja, ahora lleva puesto un pantalón n***o, camisa blanca y zapatillas. Horas atrás estaba en bermudas y se veía más sexi. Se acerca a mi lado. -¿Lista? -¿Por qué has cambiado? Le pregunto en tono de burla. -No puedo llegar en bermudas donde mis suegros. -Normal, con este calor es normal por aquí, antes te gozarán por como estas. Me voy directa al carro, y él se queda un rato mirándose. - Ósea que no estoy bien. Cuando se da cuent

