Capítulo 2

1213 Words
Pov, s Darían.- Subí al auto de Alessia y las saludé con un beso en la mejilla a cada una. -Te ves perfecta -aduló Zoey -Gracias, Zo, tú también te ves perfecta, definitivamente el morado es tu color -comenté viéndola- ¿a dónde iremos? -¿Les parece el antro diamante? -preguntó Alessia -Sí, vamos -respondió Zoey Tiempo después Alessia se estacionó a unas cuadras antes del club Diamante, bajamos y entramos al lugar, luces neón se reflejaban por todo el lugar, gente bailaba, bebía y algunas parejas se daban besos demasiado calientes, nos acercamos a una mesa y un mesero tomó la orden de las bebidas y nos las trajo, Zoey revisó su celular e hizo una mueca. -¿Pasa algo Zo? -pregunté -¡Estoy harta!, Jonathan no me deja de molestar -se quejó- ¿¡por qué los hombres no pueden entender que una chica también puede tener solo polvos!? -¿Johnny?, ¿el moreno de ojos miel? -cuestionó Alessia Zoey asintió. -¿Te sigue llamando? -cuestioné -Sí, es un puto grano en el culo, me llama a cada hora para salir o acostarnos y cada vez que le digo que solo fue una noche dice que él sabe que yo me estoy haciendo la difícil por qué estoy perdidamente enamorada de él -comentó Zoey- idiota que es -¿Qué le diste?, ¿agua de calzón? -me burlé -Casi creo -rió- estuvo bien el polvo, pero no me gusta, no hubo orgasmo -respondió tomando su bebida -Pero bueno, hoy no vinimos a hablar de putas alimañas -habló Alessia- vinimos a bailar, divertirnos y tal vez un acostón -gritó -Si, porque perras una vez -dije -Perras toda la vida -concluyeron Ale y Zo Tomé mi copa y me bebí el líquido de una tomada. -Vamos a bailar -propuse Nos levantamos y nos incluimos en la gente que bailaba en el centro de la pista, algunos chicos se me pegaban y no me molestaba, hasta que un chico alto y de cabello chino y oscuro se me acercó y metió su mano en el interior de mi vestido casi tocando mis bragas, me separé de golpe. -¿Oye, qué te pasa? -repliqué enojada -¡Ay vamos!, si se ve que eres de esas putas fáciles -dijo el moreno Puso su mano en mi cintura y bajándola lentamente a la orilla del vestido. -Ven, vamos a divertirnos -siguió Le agarré la muñeca con mucha fuerza- no es no -Vieja loca, ¡suéltame! -se quejó apartando su mano y sobándose la muñeca -Aprende a respetar a las mujeres, idiota -respondí y me dirigí a la barra por otra bebida- un orgasmo Saqué mi celular y empecé a revisar mis r************* cuando un chico se sentó a lado de mí. -Tequila -dijo el chico a mi lado Su voz ronca era caliente, ¡muy caliente! ¡Diablos, señorita! -Tome señorita -me entregó mi trago el bartender- aquí esta, joven -le dio al chico el suyo -Gracias -dijimos ambos al mismo tiempo Volteó a verme y yo también a él, nuestros ojos se conectaron, ojos miel, cabello castaño claro con mechones ligeramente rubios, no era muy musculoso, pero no estaba nada mal, era muy atractivo, vestía camisa roja de botones de manga larga y unos jeans negros. Oh sí..., Orgasmos mentales -Hola, hermosa -saludó -¿Así intentas conquistar a las chicas? -pregunté con una sonrisa -Solo a las hermosas -respondió- Enaij, 24 años -Darían, 22 años -respondí -¿Estás en universidad? -Si, último año de administración de empresas -dije orgullosa- ¿tú ya acabaste? -Si, también administración, pero ya trabajo -me dio una sonrisa encantadora- ¿vienes con tu novio? Reí- oh si claro, vine con mi novio y estoy hablando contigo, no, vine con mis amigas, y antes de que lo preguntes, no, no tengo novio, ¿qué hay de ti? -Oh qué bien -me dio una sonrisa pícara- vine con mis amigos y el estorbo de mi hermano, y no, tampoco tengo novia -Qué bueno saberlo -admití y pasé mi dedo por la barbilla del chico, él puso su mano en mi muslo y sonreí. -¿Quieres que a un lugar más privado? -preguntó -Si -respondí Se puso de pie y extendió la mano hacia mí, la tomé, me levanté y caminamos hacia las escaleras para subir al cuarto de sueños, así se llamaba el piso de arriba que tenía habitaciones para follar. -Espera -le dije y páramos. Me acerqué a mis amigas, Alessia besaba a un chico y Zo parecía que estaba follando con ropa. -Ya regreso -les avisé -Okey -dijo Alessia separándose del beso- diviértete, tienes una hora -y volvió al beso -¡Usa condón! -gritó Zo antes de alejarme -Listo -le dije a Enaij y volví a tomar su mano, y seguimos hacia arriba Entramos al cuarto, era lindo, paredes azules, una cama con sábanas blancas y dos almohadas hasta había televisión, me senté en la cama y él se acercó a mí. -¿Lista? -preguntó. -Sí -asentí mientras sonreía. Envolví mis brazos en su cuello y uní nuestros labios en un beso (¡¡No me maten, esperen a los detalles!!) *************************************************************************************** Pov, s Enaij.- Una hora y media antes -Basta, Calum -me quejé mientras revisaba los papeles -Te conviene Idiota, el padre de Yamileth comprará todo lo que le digas si sales con su hija -dijo Calum -Para ser mi amigo, eres un imbécil -respondí- no me aprovecharé de esa niña -No es una niña, tiene 19 años, ¡ya es legal y le gustas!, es tu oportunidad -Ya deja de fregar, Calum, no es no y sal de mi oficina -concluí y salió de la habitación La puerta se volvió a abrir y suspiré cuando me di cuenta de que era mi hermano, se sentó en la silla frente a mí. -Hola, Eniji -río Emiliano, mi hermano menor de 17 años -¡Cállate, imbécil! -me molesté- ¿qué quieres? -Papá dijo que saldrá con mamá a una cena importante, así que..., ¿por qué no salimos ambos? -preguntó -Oh no, la última vez que pasó eso te traje a rastras a la casa porque estabas todo borracho y golpeado y sabes que al final yo tuve la culpa -respondí -Pero... -Que no, Emiliano -dije -Podrías invitar a tus amigos y llevarme -¡Eres menor de edad! -comenté -¿¡Y!?, ¡cumpliré los 18 en tres meses! -se quejó -Entonces en tres meses irás tú solo -sonreí con sarcasmo -¡Enaij! -lloró -Me ayudarás a hacer la nómina pasado mañana -negocié -Pero... -¿Si o no? -presioné -¡Está bien!, pero vamos -De acuerdo, ni pareciera que tienes 17 años -me burlé -Ya cállate, idiota -se levantó de la silla- iré a llamar a mis amigos, nos vemos en la entrada en media hora -salió corriendo Pasó la media hora y le hablé a Calum, Jorge y Ashton, nos vimos en la entrada oficina junto a mi hermano y su mejor amigo, después nos subimos al carro y quince minutos después llegamos al club DIAMANTE. Quien diría lo que pasaría esta noche, nadie pensaría que conocería a lo que se convertiría en mi perdición, ese justo fue mi error.
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