Al girarse para volver junto a su esposa ella había desaparecido, quizás había ido al tocador no había hablado con ella en todo el tiempo que llevaban juntos no sabía que decirle exactamente. Fue a buscarla y disculparse. Hasta ahora no había visto su rostro, este velo se lo quitaría hasta estar en casa en la noche y cuando el tendría que consumar su unión, pero temía cuál sería su reacción. Y si no consumaba tendría que pasar la noche en vela sin saber con quién o qué estaba debajo del bien adornado velo. Esmerag la hermana de Hasret se acerco en un momento n que el estaba solo, el creyó que era para felicitarle pero noto una confianza imprudente. —Tarkan ¿podemos hablar?— el acercamiento que ella tuvo para con el no era propio de la hermana de su esposa. —Sobre que señora De

