En cuanto Rae me vio salir caminó en mi dirección pareciendo preocupada lo que a decir verdad me hizo sentir un poco avergonzada dado lo que había pasado entre Damon y yo ahí adentro. — ¿Estás bien? —me preguntó enseguida y yo asentí. —Estoy bien, lamento haberte asustado... Rae ¿Puedes guardarme el secreto? —le pregunté esta vez en voz más baja para que ella pudiera entenderme y enseguida asintió. —Siempre, aunque no esté muy de acuerdo que le escondas esto —me dijo dándole una mirada de reojo a Damon hasta que una vez más su ojos se enfocaron en mí—. Lo vi muy preocupado por ti. Sus palabras hicieron que mi corazón revoloteara de inmediato pero me mordí el labio inferior para asentir tratando de contener todas las emociones que Damon me hacía sentir. Ya sabía que debía enfocarme en

