La comida llegó luego de un tiempo de espera bastante razonable, ni muy corto ni muy largo, y apenas probó el primer bocado Marina supo que Caspian tenía, efectivamente, muy buen gusto no solo al elegir restaurantes, sino también en la comida. —Mmm… —gimió un poquito sin poder evitarlo—. Está delicioso… —Al ver a Caspian mirándola, aprovechó para coquetear más y le sonrió con un guiño—. Definitivamente tienes buen gusto, todos dirán que me casaré contigo por tu estatus, pero no, será porque me puedes recomendar comida deliciosa —bromeó. Para su sorpresa, Caspian soltó una pequeña, casi imperceptible risa ácida. —Yo mismo no entiendo por qué todo tu interés en mí, señorita fiera… casi diría que eres como Larissa, pero no… —Entrecerró los ojos, inclinándose un poco hacia ella—. Eres mu

