Jelena abrazaba a Raquiel frente a la chimenea, no queriéndolo dejar solo en su duelo. Él ya había llorado lo suficiente, así que solo se dedicó a mirar el fuego sin decir una sola palabra, solo pensando en lo desdichado que era. Un portal se abrió y Jelena volteó a mirar, viendo que de este salió su hermano junto a un muchacho, uno que físicamente aparentaba ser tan solo un adolescente. Vlad había llegado al mundo mortal poco después de que Raquiel y ella también lo hicieran, para ver con sus propios ojos lo que tantos ángeles guardianes de mortales le estaban informando con terror. Jelena había visto que apenas Merlín llegó de su turno en el hospital habló algo con Vlad, y que este luego se fue. Ahora, había regresado con un muchacho que ella no tenía ni idea de quién era, pero que al

