Olivia Después de ordenar la compra de la empresa, de Roí, creí que me sentiría mucho mejor; al contrario, me siento terrible. Angustiada, con miedo, no he odio dormir estos días, el encuentro está próximo y esa ansiedad me mata. No sé cómo explicar lo que me provoca el pensar en volver a verlo. ¡No! No es amor lo que siento por él, es dolor, la cólera reprimida hace que… ¡Diablos! —¡Olivia! — La voz de Maxwell me saca de mis pensamientos — has prestado atención a algo de lo que he dicho. —No— me pongo de pie y camino hacia la ventana, observo por algunos minutos los edificios de enfrente y los autos de la calle. —Te dije que no sería prudente— refiriéndose a la compra —. Aún no concretamos la compra, estamos a tiempo de desechar esa idea. —No canceles nada—. Lo miro— debo hacerlo. E

