Desde que desperté por segunda vez comencé a guardar todas mis cosas y hacer mis maletas. Mis padres me habían detenido a toda costa, querían que me quedara. Ya les había dicho que Noah vendría por mi así que no había vuelta atrás. Se pusieron pesados, bastante pesados, pero después de un rato se rindieron y se fueron a hacer lo que sea que tuvieran que hacer. El día no parecía ser de los mejores a pesar de estar a mediados de Julio. Hace un par de horas tan sólo parecía que iba a llover, pero ahora parecía como si el cielo se estuviera cayendo. Por suerte aún no se convertía en una tormenta eléctrica pero la verdad es que no me sorprendería si llegase a pasar. Caleb me ha "ayudado" a hacer las maletas desde antes que empezara todo este asunto de la lluvia. Me había dicho que no hicie

