Primera semana. Ésta era mi primera semana. Hacía ya una semana que no he visto a Noah y dos días que no hablo con él. No me sentía bien por ello, pero tampoco me sentía tan mal. De nuevo he salido con mis amigas los últimos días y he vuelto a ver a Caleb, mi mejor amigo. He recuperado muchas cosas y muchas personas que creí que había perdido, pero extrañaba demasiado a Noah. No podía evitar pensar en él y en cómo debería estar. A veces incluso rodaba por mi cabeza la idea de que Noah en realidad estaba aquí y me observaba, por alguna razón sentía su mirada, pero quizá sólo estaba perdiendo la cabeza. Me la había pasado hablando con mi madre sobre algunas cosas que le disgustan de Noah, mi padre tampoco está demasiado contento con mi nueva forma de vida, en pocas palabras; detestan que

