A primera hora de la mañana, Ema y Scott llegaron a la clínica. Cristóbal no les quiso avisar de lo que había sucedido la noche anterior, no tenía sentido preocuparlos si no iban a poder ir a acompañarlo, de todas maneras, debían esperar a que amaneciera. ―¿Qué pasó? ―Nació mi hijo. ―¿Cómo está? ―En Neonatología, están atendiéndolo, me avisarán cuando pueda ir a hablar con el doctor. ―¿Y Nicole? ―Ella está en Cuidados intensivos, no la podían estabilizar, estaba descompensada. ―¿Y ahora? ―No sé. La doctora dice que debemos esperar unas horas a ver cómo sigue, las primeras veinticuatro horas son cruciales, pero que al menos no se había vuelto a descompensar... Claro que ha pasado poco más de una hora desde que me dio el diagnóstico. ―¿Por qué no nos llamaste? ―Porque no t

