―¿Qué pasa con Verónica? ―preguntó Mónica detrás de Klaus. El hombre se dio la media vuelta y miró a su mujer. ―Nada. ¿Qué puede pasar? ―Te escuché hablar, Klaus, no sé a quién le decías que estabas decidiendo si contarle o no lo que había pasado con Verónica, si ella está muerta, ¿qué puedes decidir? Klaus no contestó. ―Responde, Klaus Vrsalovic. Klaus bajó la cabeza, caminó hasta su mujer y colocó sus manos en sus hombros. ―Te mentí: Verónica está viva. Mónica se echó hacia atrás espantada. ―¿Cómo que está viva? ¡Hasta le hiciste un funeral! ¿Cómo es posible! ―Mi chilena hermosa, no te enojes, necesitaba hacerle creer a Cristóbal que su mujer se había muerto, no hubiera descansado hasta terminar con ella. ―Cristóbal no es así, ni ninguno de ellos, esa mujer estaba

