Esteban llegó con su mujer y sus dos hijos hasta la casa de Cristóbal, Nicole no se había sentido muy bien los últimos días y se encontraba en cama. Lucas se acostó al lado de ella. ―¿Cómo estás, mi niño? Ya te extrañaba. ―Yo también... ―¿Pasa algo? El niño no contestó. Nicole miró a Esteban, interrogante. ―Quiere hablar contigo, pero teme que te enojes con él. ―¿Qué pasa, mi amor? Dime lo que sea, yo no me voy a enojar contigo. ―Es que... Ahora que nació mi hermanita, yo... Es que ella... ―¿Qué pasa con tu hermanita? El niño se quedó callado. ―¿Tan grave es que no me quieres decir? ―Es que yo no quiero que te sientas mal, yo no quiero que tú sufras. ―Mi amor, ¿qué podría ser que me hiciera sentir mal? ¿Por qué no nos dejan solos? Esteban y Ros salieron del cuarto

