Lo escuche llegar pero tenía un sueño tan pesado que no podía ni abrir los ojos, me revolví entre las sabanas, pensando que todavía estaba dormida soñando, escuche sonidos el pequeño comedor y cocina, pero de verdad no podía levantarme el sueño era más fuerte, cuando creí volverme a dormir profunda sentí como me acariciaban el cabello, y una voz que desde lo lejos decía mi nombre, abrí los ojos y allí estaba nuevamente mi Adonis sonriéndome. - Buenos días Sasha, ¿te desvelaste anoche que ni con el ruido que hice despertaste? - Si, anoche me costó un poco quedarme dormida pero al final lo resolví - y le brinde una sonrisa pícara que yo sola entendía. - ¿Si, Como? - Ja, Ja bueno tal vez algún día te lo cuente, pero hoy no creo ja, ja. Me miraba desconcertado,

