Jessica decide ir con su padre, el señor Roy, un hombre tosco y mal humorado que se volvió más amargado desde la muerte de su esposa. La relación entre Roy y Jessica no es muy buena pero al no tener otro lugar a donde ir le hace una llamada cuando va en el taxi.
"Vaya Jess, por fin te acuerdas de tu padre" dice cuando atiende. " Por supuesto que puedes venir, es tu casa, quédate el tiempo que necesites"dice.
Al llegar al pueblo donde vive su padre Jessica camina emocionada de ver a tanta gente conocida. Muchos de ellos le saludan con afecto. Y hasta alguna vecina le recuerda lo muy parecida que es a su madre fallecida.
Las calles lucen iguales, muchas casas coloridas de clase media , hermosos jardines, el parque lleno de niños que saltan de acá para allá y el señor Leopoldo. El dueño del abasto. Parece un poco más viejo Pero igual de gentil. Ella decide comprar algunas cosas allí para no llegar con las manos vacías y continúa. " Sé cuanto le gustan a papá estos panes de mantequilla " piensa mientras continúa.
Jessica se detiene poco después frente a la puerta de la casa de su padre, su corazón late con fuerza. Todo luce exactamente igual a como lo dejó al marcharse. Enseguida toca la puerta con un ligero temblor en las manos, sintiendo una mezcla de inseguridad y anhelo. Han pasado años desde la última vez que estuvo allí, y los recuerdos de su infancia, aunque agridulces, la invaden. Cuando su madre murió su papá se sumió en las bebidas . Ella no guarda los mejores recuerdos de su padre, pero la curiosidad y el deseo de reconectar la empujan a dar ese paso. Cuando Roy abre la puerta, su rostro se ilumina con una sonrisa amplia, y antes de que Jessica pueda articular una palabra, él la envuelve en un abrazo cálido y afectuoso.
— Adelante cariño. Esta es tu casa. Espero te sientas a gusto aquí conmigo— dice manteniéndola abrazada . El contacto es inesperado y, por un momento, ella se siente transportada a un tiempo más simple. A medida que entra, la nostalgia la envuelve como una manta familiar; el olor a café recién hecho y a madera pulida la golpea con fuerza, trayendo a su mente imágenes de risas y juegos en el jardín. Dejando caer su equipaje en la alfombra, Jessica suspira, un sonido que mezcla alivio y tristeza. Mira a su padre, que la observa con una mezcla de emoción y preocupación. Sin pensarlo, se acerca y lo abraza de nuevo, esta vez con más cariño. Es un gesto que intenta llenar los espacios vacíos del pasado. Después de ese momento de conexión, ambos se sientan en el sofá, el silencio entre ellos está cargado de palabras no dichas. Entonces Roy rompe el hielo.
—Y cuentame cariño. ¿ Que hiciste todos estos años? Ya eres todo una mujer. ¿ Va bien tu trabajo en el hospital?
Jessica comienza a contarle sobre sus estudios y sueños, mientras él escucha atentamente, como si cada palabra fuera un puente que intentan reconstruir. A medida que conversan, el ambiente se llena de risas tímidas y recuerdos compartidos, y poco a poco, Jessica siente que la distancia emocional comienza a desvanecerse. Ambos toman café y comen pan de mantequilla frente a la chimenea, como cuando Jessica era niña y los tres cambian en ese mueble que tanta historia acumuló.
La tarde avanza, y juntos deciden preparar una cena sencilla. Mientras cocinan, la música suave de fondo crea un ambiente acogedor. Jessica se da cuenta de que, a pesar de las heridas del pasado, hay un camino hacia la reconciliación, y en ese instante, el futuro parece un poco más brillante.
— Es un verdadero idiota ese doctor Kelly, no te merecía cariño — dice Roy luego de escuchar su fallida historia de amor. Ella se siente aliviada de poder por fin sentir en la cálida voz de su padre algo parecido a la protección que tanto necesitó en aquellos años.
Más tarde Jessica se acomoda en su vieja alcoba. Casi nada ha cambiado. Inclusive un retrato de ella con su madre reposa sobre una cómoda. Ella se acerca y tomando la fotografía la tristeza regresa. Es bonito estar de vuelta. Con su padre y sus recuerdos.
Más tarde Roy toca la puerta y abre.
—Alguien vino a verte Jess — dice y detrás de él se asoma Julieta. Su amiga de la secundaria.
...
—Es muy bueno verte de nuevo. Hace mucho que no venías— Ambas salieron a un paseo por el puerto a recordar viejos tiempos.
—¿ Aún estás con ese novio que tenías? ¿ Creo que era médico verdad?— Jessica sonríe.
—Eso se terminó — dice y le cuenta sobre su nuevo trabajo y la razón por la que su relación con él doctor Kely se terminó. Ambas comen unos deliciosos dulces de calabaza mientras se ponen al día. De pronto el celular de Jessica suena. El celular está sobre la mesa del café y Julieta mira la imagen de la mujer que la está llamando. Frunce su entrecejo sintiendo que la conoce de antes.
—Es mi jefa— dice Jessica y se aparta para atender. Después de un rato ella vuelve con su amiga.
—Dejame ver la foto de tu jefa — dice y Jessica se la muestra confundida. Julieta observa la imagen un rato con atención.
—Creo que la he visto , no se — dice pensativa.
—Tal vez en alguna revista de sociales — dice Jessica y sonríe tomando de nuevo su teléfono. —Ls familia Thompson es muy importante y salen con frecuencia en los diarios— termina.
—Si. Seguramente— dice Julieta aunque no muy convencida. Después de un rato ambos regresan a sus casas.
...
Ya es muy de noche. A Jessica se le pasó la hora con su amiga. Hace mucho que no disfrutaba de la compañía de alguien que fuera su igual, alguien con quién pudiera hablar de tu a tu. En la mansión de sus jefes hasta Greice la trata como inferior. Claro, no puede decir lo mismo del señor Thompson que la trata con consideración aunque quiera parecer un hombre hostil y arrogante. Jessica sacude sus pensamientos que por alguna razón la llevaron a pensar en su jefe y toma la llave que le dió su padre para abrir por fin la puerta.
—¿Aún despierto?— Le pregunta a Roy cuando entra. No esperaba encontrarlo mirando la televisión.
—Si, había olvidado lo que es no poder dormir por esperar a alguien que te importa y te preocupa. Ten, te preparé un delicioso jugo— dice. Ambos se sientan y mientras beben del jugo de durazno salen a colación algunas anécdotas de ambos con Maggie, la madre de Jessica. Jessica rie divertida sintiéndose feliz de compartir ese momento con su padre.
—¿Y ahora sales con alguien cariño? Deberías traerlo , sería bueno conocerlo, no puedes cerrarle la puerta al amor por lo que te hizo ese sujeto— menciona Roy poco después. Ella se niega y por alguna razón volvió a pensar en el señor Thompson. Su corazón se exaltó de pensar en él. Cosa que le preocupó y pensamientos que quiso despedir con prontitud. Entonces su teléfono suena. Justo es el señor Thompson. Su padre la mira con sospechas al ver la sonrisa que le produjo esa llamada. Ella se aparta disculpándose.
...
"Señor"
".¿Cómo está Jessica? ¿Llegó bien a su destino?"
" Si señor, llegué bien, gracias...¿ Y usted cómo está? "
" Estoy bien, igual que siempre, sumido en mi oscuridad, pero yo no importo, quería disculparme por la manera en que mi esposa la trató esta mañana "
" No sé preocupe señor. Estoy bien" sintió bonito que él se mostrará preocupado por sus sentimientos.
" Me contenta, bien, quiero que nos veamos mañana, si no hay problema "
"¿Por qué? ¿Pasó algo señor?"
"No, solo deseo darle instrucciones sobre lo que debe hacer cuando se vaya de viaje con mi esposa, ese viaje me conviene, servirá para que se gane su confianza y haga algunas cosas que le pediré. Descanse Jessica, hasta pronto "dice y frío como siempre, cuelga.
Jessica apaga la luz de la lámpara mientras piensa en su encuentro de mañana con el señor Thompson pero también se censura por sentir bonito al pensarlo. Es un ogro, un amargado que solo la está usando para vengarse de su esposa. Cuando eso pase la desechará por completo. Además, es un hombre casado. Eso ella jamás lo va a olvidar. Así que deja de dejarse influir por su corazón solitario , por el frío que la embarga y retoma la seriedad que como mujer siempre la.ha caracterizado. Pero cuando está a punto de quedarse dormida, salta sobre la cama al oir el ring ring de su teléfono. Ella lo toma.y ve el nombre de Julieta en la pantalla.
" ¿ Si? Julieta, amiga, ¿ Que pasa?"
" Perdón si te desperté Jess "
" No importa, dime ¿Que pasa?"
" Es que llegué a casa y no podía dejar de pensar en porque tú jefa me parecía tan familiar "
" Ah, es eso , ¿y? ..."
" Pues, recordé porqué. Mira, no te he contado que estoy estudiando para ser criminalista y debido a eso paso mucho tiempo viendo programas de crímenes, me ayuda muchísimo y ..."
" No sabía Julieta y te felicito "... Dice Jessica mirando el reloj en la mesita. " Pero ¿Podemos continuar mañana? Debo levantarme muy temprano, perdón"
" Esto es importante amiga. Creeme ... Pues, tu jefa es idéntica a Rosee Phatmanho"
"¿Quien es Rosee Phatmanho? Nunca había escuchado ese nombre"
" Es una asesina serial, verás, su especialidad es asesinar a sus esposos después de asegurarse de que toda su fortuna pase a sus manos, el FBI la busca desde hace siete años, ha asesinado a tres de sus esposos y parece que la tierra se la ha tragado, por eso al ver esa foto en tu pantalla creí haberla visto antes y ahora se porque, déjame , te mando una foto de Rosee " dice mientras Jessica siente que su corazón se va a salir de su pecho. Su estómago se revuelve y con manos temblorosas descarga la foto que le envía Julieta para darse cuenta de que esa mujer y su jefa ciertamente son muy parecidas, salvo por el color de ojos y de cabello. Jessica abre su boca impresionada y se levanta. Le urge un té para calmarse y mientras lo toma se ríe con ironia mientras intenta convencerse de que no es más que una simple casualidad y que Emperatriz Thompson no es una asesina de hombres inescrupulosa.