Me levanté temprano, he hice mi rutina de siempre... Si así de aburrida es mi vida. Llegué al trabajo muy tarde gracias a mi estúpido hermano, que se le dio la gana de pintarme la cara de verde…lo odio.
Estaba a punto de llegar a mi escritorio y ponerme a trabajar. Se acercó una joven.
—Buenos días señorita, él señor Smith la espera en su oficina —dijo la joven muy educadamente me sorprende su fineza, cosa que no tengo yo, seguro me dará un regañó por llegar muy tarde.
Cuando llegue a su oficina la puerta estaba abierta y entre agachada la cabeza de la vergüenza. La silla estaba volteada y giro lentamente.
—Buenos días señorita Willians —dijo esa voz que desde ayer odiaba, me estremecí al escuchar su voz y mis ojos se pusieron como platos al ver su rostro, creó que estaba pálida, mi cabeza empezó a dar vuelta y casi caigo cuando sus brazos me tomaron por la cintura, quede cerca a sus labios. Sentía su respiración, él seguía mirándome y se acercaba a mí.
De un movimiento me zafé de su agarre y me puse firme. Me miro con cara de confusión.
—Tenga más cuidado —dijo en tono firme.
—Lo siento —dije seca —. Se le ofrece algo señor Smith.
—No nada, solo quería ver a mi nueva secretaria, puede retirarse —dijo aun mirándome, sentí un cosquilleo, pero que mierda me está haciendo ese hombre.
***
—En serio amiga, solo deja abrir ese corazón —dijo Nataly por décima vez y yo negué con la cabeza.
—Hay dios, así vivirás con gatos —dijo Nicole con ironía y empecé a reír,
—Prefiero estar así que mal acompañada, lo sabes bien —dije algo ya molesta,
—Bueno ya dejando de lado tus sentimientos neutros, que tal si vamos a divertirnos ah... que dicen amigas —dijo Nataly muy emocionada.
—¡Me apuntó! —dijo Nicole o mejor dicho grito ya que todos los presentes voltearon a vernos como extraterrestres.
—No lo sé —respondí, tomando un sorbo de mi jugo y negando con la cabeza —. Nosotras tenemos una maldición en las fiestas.
—Contigo no se puede eres la señorita "Aburrida" —dijo Nicole, la Fulmine con la mirada.
—¡Anda es viernes!, vamos porfa vamos, vamos... —hizo pucheros Nataly parecía una niña de cuatro años pidiendo que le compren una muñeca.
—Bueno vamos, pero regresamos temprano —dije mirándolas y ellas se miraron con cara de "Uy si, que chiste".
—Claro, claro, llegaremos temprano —dijeron las dos al mismo tiempo y riendo, a veces pienso que son unos demonios que me hacen hacer él mal, ocurrencias mías no.
Salí del trabajo rápido, no había pensado en nada sobre ayer y no se los conté a mis amigas aun no, apreté él botón del ascensor, saqué mi celular y empecé a chatear…alguien había entrado justo antes de cerrarse el elevador.
Las Perris ??
Nicole
-Pasare a recogerlas chicas-
Nataly
-Buena idea, nos vemos en una hora perras
Yo
-Bueno no vemos en una hora
Estaba tan concentrada escribiendo que alguien tocio "falsamente" desconcentrándome, me fastidio un poco y alcé mi mirada, me encontré con la persona menos indicada, él señor Jacke Smith más conocido por mi como señor imprudente, me miró.
—Disculpé si la interrumpí —dijo muy tranquilamente se veía que quería reírse.
—Señor imprudente —dije seria, pero me di cuenta que lo dije en voz alta
—¿Disculpe, que me dijo? —preguntó en tono superior; y este quien se cree para hablarme así.
será porque es tu Jefe estúpida
Mierda lo había olvidado, maldita conciencia.
—Señorita le hice una pregunta —dijo serió, ahora que le digo ahh...piensa.
—En yo. Le dije —y en ese momento las puertas del ascensor se abrieron y di gracias a dios que se hayan abierto, salí disparada de ahí.
***
Ya estábamos en la discoteca junto con esas locas, y la música estaba a todo volumen que era difícil conversar.
—Ven vamos por otro trago —dijo Nataly, ya borracha era su quinto vaso y aún seguía de pie la mujer.
—No, ya es suficiente —indique mi límite de beber alcohol.
—¡Ah!, pero que aguafiestas eres ahh yo..yoo..solo...quería
...uno más —dijo tartamudeando, luego me di cuenta que Nicole no estaba con nosotras ¿Dónde está Nicole?.
Toda la gente empezó a gritar
"Asu", "calientas más que el sol, Bebé", "que lindo bailas muñeca", gritaban y aplaudían, me acerque a donde están la gente y o por dios casi me da un infarto
Era Nicole bailando en una maldita mesa, a decir verdad, parecía teibolera, no sé qué maldición tenemos para hacer el ridículo en las fiestas.
Me acerque a ella y le dije que baje, pero se rehúso la maldita, sentí una mano en mis hombros y voltee era Luke, pero que hace él acá
—¿Qué hace Nicole, ahí bailando? —dijo muy molesto Luke y frunció el ceño para luego mirarme con culpabilidad.
¿Y este de dónde salió?
—Pues está dando clases de baile —dije sarcásticamente.
—No estoy de humor para tus estupideces —respondió molesto y se separó de mí, fue directo donde esta Nicole y el tomo de la cintura. Desapareció entre toda la gente llevándose a Nicole.
Me fui con Nataly y seguimos tomando, un grupo de jóvenes se me acerco y me invitó a bailar.
—Mi nombre es Aiden preciosa y él tuyo —dijo pícaramente.
—Mmm...El mio es Danna —dije y él se acercaba más a mi haciendo rozar nuestros labios.
Esta tan cerca de mí que deseaba besarlo sin tener mis cinco sentidos bien puestos sin embargo vi a Aiden tumbado en él suelo y a ¿Jacke? Deberé de dejar de tomar porque veo a Jacke.
Pero que demonios hace aquí. Me tomo fuerte de la mano y me jalo a la parte trasera del lugar y me apego fuerte contra la pared, se notaba molesto, pero no entendía el porqué.
—¿Pero qué diablos... haces? — me quejé, me solté de su agarre e iba a volver a la discoteca, pero él me tomo de la mano de nuevo
—Esta borracha —dijo furioso sin soltarme aún.
—Yo..no..estoy...borasha —él me soltó, mi cabeza dio vueltas e intente caminar pero me tropecé y caí.
—¡Mierda!, mi rodilla —intenté pararme, pero no podía, miré a Jacke quien no tenía la intención de ayudarme
—Que pocos, caballeros quedan —dije.
—Dijiste que no estabas borracha.
—Idiota, lo peor es que es mi jefe —reí irónicamente. Sentí mucho sueño ya no tenía ganas de levantarme así que me acomodé en el suelo y me quedé dormida.