CAP 5: El hijo de mi Jefe

1028 Words
Ya era mi hora de salida del trabajo mis amigas se quedarían hasta más tarde me dijeron que tenían mucho trabajo, por eso me iré sola hoy, tome mi taxi y en el camino me llegó un mensaje. Chat Anónimo —Lista para nuestra cita, pequeña Dios esté me acaba de llamar pequeña, mierda olvidé lo de la cita, en que andarás pensando Danna me dije a mi misma. Yo —Claro, mándame la dirección, Me llegó la dirección de la cafetería. Minutos después llegué al lugar, me sentía nerviosa no lo conocía y no sé porque carajos vine, mi mente me decía no debiste venir, era un instinto que tenía siendo piscis soy muy creyente de los horóscopos, pero ya era tarde para arrepentirse, tomé una mesa y me senté a esperarlo, mis manos sudaban estaba muy nerviosa. Había pasado como cinco minutos desde que llegué a la cafetería y vi en la entrada al HIJO DE MI JEFE, pero j***r que hace el aquí, esto es muy incómodo. Disimula que no lo he visto -como si fueras invisible estúpida Calla no me ayudas en nada conciencia -solo digo las cosas como son amor Carajo ya me vio...que hago -pues levanta tu culo del asiento y corre, estúpida Me levanté del asiento. —A dónde vas, piensas dejarme plantado —dijo y en ese momento deseaba que me tragara la tierra, estaba en una cita a ciegas, con él HIJO DE MI JEFE. —Tu...Tututtu...—dije tartamudeando no podía hablar, él me miró confundido —Veo que no te agrado mi presencia —dijo algo apenado. —Tú eres el de los mensajes y los regalos —dije más tranquila o eso intentaba expresar. —Claro, yo soy tu Anónimo —dijo alzando su ceja, se ve tan sexy, mi cara literal estaba babeando no podía dejarlo de ver —Mm... me gusta mucho cuando me miras de esa forma —dijo en tono de burla. —¡Yo!... podemos sentarnos —dije cambiando de tema rápidamente, él asintió y nos sentamos. En eso se acercó la camarera una mujer rubia de buen cuerpo. —¿Qué se les ofrece? —dijo mientras se bajaba un poco más su escote sin dejar de coquetearlo, dios se lo comía con la mirada, no tiene vergüenza. —Yo quiero un café amargo sin azúcar —dijo él, sin despegar la mirada sobre mí, sentía una cólera como ella trataba de llamar su atención, —Y tú, ¿Qué pedirás?  —Un capuchino. La perra se retiró, perdón la mesera se retiró y Jacke empezó a hablar —Bueno es hora de presentarme pequeña, cómo sabes soy el hijo de tu jefe y próximamente tu JEFE —resaltó la palabra jefe, será mi jefe pero j***r, tendré el jefe más sexy, Agradecía en mi mente al universo por mandarme este bombón como jefe. —Mi nombre es Jacke Smith —dijo muy amablemente —Un gusto señor Smith —dije con respeto él me miró con cara de incomodidad y empezó a reír, este hombre es raro. —No me digas señor, me haces sentir muy viejo, solo dime Jacke con confianza —aclaró sin dejar de sonreír. —Bueno Jacke, mi nombre es Danna Williams y soy la secretaria de tu papá —dije amablemente. tenía muchas dudas sobre como inicio todo esto.  —¿Cómo conseguiste mi número? —pregunté, él me miró sorprendido. —Verás... parece que no te acuerdas —acordarme de que, no entendía. —Nos conocimos en La fiesta de tú amiga —dijo, pero Nicole no lo conoce ni nada de eso. —¿Pero? ¿Como?  —pregunté confundida. —Un amigo me invitó —sonríe. —Y ahí te conocí. Bailas muy bien, por cierto. —¡Ay!.. a cuántos más les habré dado mi número —dije golpeando mi frente —Bueno... lo del número fue porque vi tu solicitud en el escritorio de mi padre —se rasco la cabeza de una forma inocente. Luego de conversar de nuestra vida, llegó la camarera trayendo nuestros pedidos y le entrego un papelito a Jacke mientras le daba un beso en su mejilla a lo que Jacke se levantó de inmediato de la mesa, le quite y vi que era un número, digan lo que quiera pero me incomodo mucho el hecho de que coqueteara con mi cita. —Bueno pues, usted es camarera o busca marido —dije molesta, miré a Jacke que quería reírse por mi comentario y lo miré mal a él también y se puso serio, la camarera tenía la cara roja un poquito más se le salía los implantes. —¡Estúpida! —dijo la camarera tirándome una cachetada, me levanté de mi asiento, no suelo ser agresiva, pero esto no lo puedo dejar pasar y me lance contra ella sacándole sus extensiones y golpeándola. —Nadie me llama estúpida, y mucho menos me golpea —dije hecha una bestia mientras ella pedía ayuda y pude sentir como alguien me agarra de la cintura separando me dé la perra, era el maldito de Jacke y empecé a patalear para que me suelte y seguir golpeando a esa perra. —¡Suéltame! —dije mientras el muy hijo de su hermosa madre (noten mi sarcasmo) me sacaba del lugar y me apego al carro, estaba tan cerca que podía sentir su respiración —Tranquila, pequeña fiera —me susurró, acercándose más, mi mente estaba "fiera tu abuela" pero sin ofenderla. Mi cuerpo sintió un estremeciendo y yo solo mirada sus hermosos ojos, luego su vista bajo a mis labios y sabía lo que quería hacer, me acerque más a él, pero vino a mi mente la imagen de Patrick. Rápidamente me aleje —Mmm... Yo ya me iba —dije y pare un taxi, y él estaba parado aún sin entender que pasó y yo menos. Llegué a casa, eran como las 12 PM, saqué mis llaves, supuestamente estaba castigada. Abrí despacio la puerta. Llegué a las escaleras, pero la luz de la sala se prendió —Señorita...—dijo mi madre. trague saliva al verla.
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