Ya era mi hora de salida del trabajo mis amigas se quedarían hasta más tarde me dijeron que tenían mucho trabajo, por eso me iré sola hoy, tome mi taxi y en el camino me llegó un mensaje.
Chat
Anónimo
—Lista
para nuestra cita, pequeña
Dios
esté me acaba de llamar pequeña, mierda olvidé lo de la cita, en que andarás
pensando Danna me dije a mi misma.
Yo
—Claro,
mándame la dirección,
Me
llegó la dirección de la cafetería.
Minutos
después llegué al lugar, me sentía nerviosa no lo conocía y no sé porque
carajos vine, mi mente me decía no debiste venir, era un instinto que tenía
siendo piscis soy muy creyente de los horóscopos, pero ya era tarde para
arrepentirse, tomé una mesa y me senté a esperarlo, mis manos sudaban estaba
muy nerviosa.
Había
pasado como cinco minutos desde que llegué a la cafetería y vi en la entrada al
HIJO DE MI JEFE, pero j***r que hace el aquí, esto es muy incómodo.
Disimula que no lo he visto
-como si fueras invisible estúpida
Calla no me ayudas en nada conciencia
-solo digo las cosas como son amor
Carajo ya me vio...que hago
-pues levanta tu culo del asiento y corre,
estúpida
Me
levanté del asiento.
—A
dónde vas, piensas dejarme plantado —dijo y en ese momento deseaba que me
tragara la tierra, estaba en una cita a ciegas, con él HIJO DE MI JEFE.
—Tu...Tututtu...—dije
tartamudeando no podía hablar, él me miró confundido
—Veo
que no te agrado mi presencia —dijo algo apenado.
—Tú
eres el de los mensajes y los regalos —dije más tranquila o eso intentaba
expresar.
—Claro,
yo soy tu Anónimo —dijo alzando su ceja, se ve tan sexy, mi cara literal estaba
babeando no podía dejarlo de ver
—Mm...
me gusta mucho cuando me miras de esa forma —dijo en tono de burla.
—¡Yo!...
podemos sentarnos —dije cambiando de tema rápidamente, él asintió y nos
sentamos.
En
eso se acercó la camarera una mujer rubia de buen cuerpo.
—¿Qué
se les ofrece? —dijo mientras se bajaba un poco más su escote sin dejar de
coquetearlo, dios se lo comía con la mirada, no tiene vergüenza.
—Yo
quiero un café amargo sin azúcar —dijo él, sin despegar la mirada sobre mí,
sentía una cólera como ella trataba de llamar su atención, —Y tú, ¿Qué
pedirás?
—Un
capuchino.
La
perra se retiró, perdón la mesera se retiró y Jacke empezó a hablar
—Bueno
es hora de presentarme pequeña, cómo sabes soy el hijo de tu jefe y
próximamente tu JEFE —resaltó la palabra jefe, será mi jefe pero j***r, tendré
el jefe más sexy, Agradecía en mi mente al universo por mandarme este bombón
como jefe.
—Mi
nombre es Jacke Smith —dijo muy amablemente
—Un
gusto señor Smith —dije con respeto él me miró con cara de incomodidad y empezó
a reír, este hombre es raro.
—No
me digas señor, me haces sentir muy viejo, solo dime Jacke con confianza
—aclaró sin dejar de sonreír.
—Bueno
Jacke, mi nombre es Danna Williams y soy la secretaria de tu papá —dije
amablemente. tenía muchas dudas sobre como inicio todo esto.
—¿Cómo
conseguiste mi número? —pregunté, él me miró sorprendido.
—Verás...
parece que no te acuerdas —acordarme de que, no entendía. —Nos conocimos en La
fiesta de tú amiga —dijo, pero Nicole no lo conoce ni nada de eso.
—¿Pero?
¿Como? —pregunté confundida.
—Un
amigo me invitó —sonríe. —Y ahí te conocí. Bailas muy bien, por cierto.
—¡Ay!..
a cuántos más les habré dado mi número —dije golpeando mi frente
—Bueno...
lo del número fue porque vi tu solicitud en el escritorio de mi padre —se rasco
la cabeza de una forma inocente.
Luego
de conversar de nuestra vida, llegó la camarera trayendo nuestros pedidos y le
entrego un papelito a Jacke mientras le daba un beso en su mejilla a lo que
Jacke se levantó de inmediato de la mesa, le quite y vi que era un número,
digan lo que quiera pero me incomodo mucho el hecho de que coqueteara con mi
cita.
—Bueno
pues, usted es camarera o busca marido —dije molesta, miré a Jacke que quería
reírse por mi comentario y lo miré mal a él también y se puso serio, la
camarera tenía la cara roja un poquito más se le salía los implantes.
—¡Estúpida!
—dijo la camarera tirándome una cachetada, me levanté de mi asiento, no suelo
ser agresiva, pero esto no lo puedo dejar pasar y me lance contra ella
sacándole sus extensiones y golpeándola.
—Nadie
me llama estúpida, y mucho menos me golpea —dije hecha una bestia mientras ella
pedía ayuda y pude sentir como alguien me agarra de la cintura separando me dé
la perra, era el maldito de Jacke y empecé a patalear para que me suelte y
seguir golpeando a esa perra.
—¡Suéltame!
—dije mientras el muy hijo de su hermosa madre (noten mi sarcasmo) me sacaba
del lugar y me apego al carro, estaba tan cerca que podía sentir su respiración
—Tranquila,
pequeña fiera —me susurró, acercándose más, mi mente estaba "fiera tu
abuela" pero sin ofenderla. Mi cuerpo sintió un estremeciendo y yo solo
mirada sus hermosos ojos, luego su vista bajo a mis labios y sabía lo que
quería hacer, me acerque más a él, pero vino a mi mente la imagen de Patrick.
Rápidamente
me aleje
—Mmm...
Yo ya me iba —dije y pare un taxi, y él estaba parado aún sin entender que pasó
y yo menos.
Llegué
a casa, eran como las 12 PM, saqué mis llaves, supuestamente estaba castigada.
Abrí despacio la puerta.
Llegué
a las escaleras, pero la luz de la sala se prendió
—Señorita...—dijo
mi madre. trague saliva al verla.