La noche con el desconocido

1503 Words
POV VIOLET Desperté por el olor a café recién hecho. A pesar de haberme desvelado y puesto bien borracha no me sentía mareada y mucho menos con náuseas. Creo que mi estómago ya está acostumbrado a eso. Pero lo tendré que dejar en cualquier momento. La cabeza me duele solo un poco. La luz del sol me molesta. Abrí los ojos con calma mientras me acomodaba en mi cálida cama. Mi celular suena en ese momento: es Harper. —¿Que quieres? —espeto. Pensé que a esta hora estaría muy dormida pero al parecer no. Si me llama ahorita será por algo muy importante. —¿Como pasaste la noche? —Bien, ¿por qué? Apenas estoy despertando, Harper, dime lo que me tengas que decir rápido. —Violet, sobre tu prometido... —Harper, no quiero saber nada sobre Zachary, odio a ese tipo y quiero disfrutar de mi libertad mientras tanto. —le colgué y volví a acomodarme en la cama. Sin embargo, sentí un movimiento a mi lado. Abrí los ojos como platos y me fijé a la par. ¡No puede ser! Hay un hombre aquí en mi habitación. ¡Un hombre! ¿Que demonios hice anoche? ¿Como fue que terminé con este hombre en la cama? ¿Por qué no puedo recordar nada? El hombre se puso de pie, iba en bóxers. —¿Quien eres tú? —me cubrí con la sabana el cuerpo. —Buenos días —me dice, su voz es tan varonil. El tipo es muy guapo pero no entiendo como fue que terminamos durmiendo juntos. ¡Mis padres! No puede ser. —¿Que haces aquí? ¿Dormiste aquí? ¿Como fue que llegaste a mi casa? —Tu me invitaste a pasar —sonríe de lado—Ahora me tengo que ir a trabajar —dice, terminando de ponerse su ropa. —¡No! —me pongo de pie, me doy cuenta de que solo voy con la ropa interior así que me cubro de nuevo con la sabana. —Mis padres pueden verte, espera que te saque por la puerta trasera. —¿Tus padres? Ellos saben que estoy aquí. —¿¡Que?! No puede ser, ¿que pensara mi padre o mi madre sobre esto? Voy a casarme con Zachary y me he acostado con otro tipo; quien por cierto no está nada mal. —Si. —No... —busqué un short y un top y me lo puse rápido—... ahora voy a tener que dar una explicación. —Relájate, no eres una niña —espeta y sale. Lo sigo corriendo escaleras abajo. —¡Buenos días! —mamá es la primera en vernos. —Mamá, puedo explicarte lo que pasó —me apresuro a decirle. —¿De que hablas, Violet? Hijo, mi esposo está en la cocina y quiere hablar contigo antes de que te vayas. —Esta bien, señora. —el tipo se fue hacia la cocina. —Mamá, te juro que hay una explicación para esto —le dije y seguí al tipo. No quiero imaginar lo decepcionado que está mi padre ahora. —Buenos días, señor Harrington. —Buenos días —dice mi padre con una sonrisa. No parece enojado y eso me desconcierta. No recuerdo nada después de que lo llamé para que el chofer nos fuera a buscar. Todo está en n***o. Y ahora un hombre apareció en mi cama y mi familia lo trata como si fuera de la familia también. —Siéntense a desayunar. —Papá... —Siéntate, cariño —me dice. Me siento sin entender nada, el tipo también se sienta junto a mi. —¿Pasaron una buena noche? Tosi. —Claro que si —responde el chico y lo fulmino con la mirada. —No, para nada. —me apresuré a decir. —Papá, tengo una buena explicación para esto. Se que debes de estar muy decepcionado de mi porque.... —Para nada, cariño. Me da gusto que ustedes por fin estén actuando como novios. Cariño, este es Zachary Kingsley. Me quedo estática en ese momento al escuchar ese nombre. ¿Que es quien? Miré a Zachary como si fuera una especia de ser humano extraño. ¿Como podría ser? —¿Que? ¿Como? ¿Cuando? —Anoche fue quien te recogió y te trajo a casa. Era tan tarde que se quedó a dormir contigo. No me pareció mal porque igual ustedes se van a casar pronto. No podía procesar todavía lo que papá estaba diciéndome. ¿Zachary? ¿Dormí con este hombre? Harper tenía razón. Zach es un hombre muy apuesto y bastante guapo. Siempre está serio. ¿Este es mi futuro esposo? Vaya, la verdad lo imaginaba peor y vanidoso. —Entiendo —fue lo único que dije. En ese momento ya me estaban entrando las náuseas. —Voy al baño —me puse de pie y corrí hacia mi habitación. Esperaba no ver a Zach allí cuando volviera a bajar. • Después de un rato miré por la ventana que Zach se había ido por sin. Pude bajar a desayunar tranquila mientras pensaba en lo ocurrido. Había quedado con Harper vernos en la cafetería cercana en una hora. Subí a ducharme y ponerme algo de crema en el cuerpo, me vestí casual y me perfume. Necesitaba aire fresco y hablar con mi amiga. Cuando llegue a la cafetería la encontré en la misma mesa de siempre. Tenía unos lentes de sol y un vaso con agua frente a ella. —¿Que tal la mañana? —la molesto. —Terrible. No vuelvo a tomar nunca. —Eso dijiste la semana pasada. —Odio amanecer así. Pero cuéntame que pasó con Zach. —¿Como sabes? —Duh, anoche fue quien nos recogió. —¿Te acuerdas? —Claro que si. Estabas muy borracha como para acordarte y además te desmayaste en sus brazos. Supongo que por eso no recuerdas dormir con el. —Así que me desmaye. Eso significa que no pasó nada entre nosotros —sonreí aliviada. No quería pensar que fuera hecho si en verdad hubiéramos intimado. ¿Entonces por qué solo llevaba unos calzoncillos puestos? Será porque le gusta dormir así, es más cómodo. —Eso si ya no se, tú sabrás lo que pasó en tu habitación después —sonrió pícara. —Nada. Por más borracha que estuviera estoy segura de que me acordaría. —rodé los ojos—Y mi cuerpo también lo recordaría. Además, no creo que Zach sea de esos tipos que se aprovechan de las chicas por estar borrachas. —Se nota que es todo un caballero. Se quedó a velar tus sueños. Esta guapísimo, Violet. Es un hombre fuerte, millonario, serio, tiene elegancia y buen porte. Estás mal si no sientes nada por el. Zach no estaba nada mal, si, pero no podía tolerar el hecho de que estuviera casándome con el obligado. Si tuviera la oportunidad de conocerlo mucho mejor antes de eso quizás lo miraría con otros ojos. Pero no lo conozco de nada y solo puedo sentir algo de rabia por el. —Si, como sea. Pedí un café cargado para quitarme el sueño que tenía. • Cuando volví a casa me dejé caer en el sofá con mucha pereza. Tenía sueño todavía. Escuché una voz de hombre muy conocida en la cocina así que me distingue a él. Papá y Zachary hablando. —Papá... —Oh, hija, llegaste. —Si... aprovechando que estás aquí, Zach, quiero disculparme por lo de anoche. No estaba en mis cinco sentidos y sea lo que sea que te haya dicho o hecho no fue mi intención —le hice saber, no quería que pensara que me interesaba. —No hay problema —respondió serio. —Me sorprendió que me hayas dejado quedarme con un chico en la casa —le dije a papá. —Es tu prometido, no le veo cuál es el problema. Zach es bienvenido aquí. —Pudiste decirle que se quedara en la habitación de invitados. —añadí. Zach achico los ojos en mi dirección. Puede que esté acostumbrado a que todas las mujeres babeen por el pero yo no. —Como te dije, es tu prometido no le veo el caso que duerma a parte. Además, me gustaría que me dieran nietos pronto. —dijo papá y yo me horroricé. —Por mi no hay problema, señor —dice Zach y eso me deja más sorprendida. Me sonrió de lado. —Papá, por favor. —me llevé una mano a la cabeza, me había empezado a doler. —Deberíamos de estar planeando la boda mas bien —mamá entra—el tiempo es oro y queremos que se casen cuanto antes. —Mamá, el señor Kingsley puede que también tenga derecho a opinar. —Dime Zach, bebé —me dice Zach. —No me gusta que mi novia me llame por mi apellido. No dije nada. —Y si, empezaremos con los preparativos pronto —añade.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD